A las 18.30 horas del pasado día 4, un varón, de 50 años, amenazó con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones a las personas que estaban sentadas en la terraza de un establecimiento hostelero de la plaza de la Glorieta. Según declaraban fuentes de la Policía Local, el individuo amenazaba “con matar a todos los presentes en el local”.
Uno de los testigos aseguró que “se trataba de un tema de limosna. Al ver que pedía y nadie le daba, se exaltó y, en un ataque de ira incontrolado, sacó el arma con la intención de intimidar”.
Los clientes que se congregaban, al ver el cuchillo (de más de quince centímetros de hoja) “salieron corriendo del local y avisaron inmediatamente a la Policía. El individuo, al ver a las unidades policiales, que acudieron con inmediatez, huyó de la escena, siendo interceptado por una de las patrullas.
Al proceder a identificarlo se mostró muy alterado, oponiendo gran resistencia, por lo que tuvo que ser detenido. El individuo, un transeúnte, ha sido puesto a disposición judicial y no presentaba signos de embriaguez. Otras fuentes cercanas a la investigación comentaban a este periódico que “en el caso de los transeúntes, personas sin domicilio fijo y que van de una ciudad a otra, está presente en muchos casos los trastornos de la personalidad”.
Matando niños en el sótano
Los agentes de la Policía Local se personaban en el Colegio Azorín, fuera del horario lectivo (día 7, 20.00 horas), tras la alarmada llamada del personal de cocina, que detectó cómo una mujer (vecina de Santa Pola, pero de nacionalidad extranjera) saltó al colegio profiriendo gritos en inglés (según pudieron comprobar los agentes). Ésta aseguraba, gritando, que “en el sótano del colegio, Satanás estaba descuartizando a las niñas”. Los agentes avisaron al servicio de salud para su traslado a la unidad psiquiátrica.









