Esta misma semana han comenzado los trabajos de remodelación de la lonja de pescado de Santa Pola en los que la Conselleria de Agricultura y Pesca va a invertir unos 200.000 euros. La actuación básica consiste en dotar de dos cámaras frigoríficas a las instalaciones, que serán usadas por los mayoristas para el pescado que traen de fuera de Santa Pola. “En nuestra localidad el pescado que entra y sale de la lonja siempre es del día, pero una parte del pescado que entra no es capturado por la flota santapolera, a la que nunca queremos perjudicar, sino que son especies que completan la oferta para dar un abastecimiento completo a todos aquellos que acuden a comprar a la lonja”, indica el responsable de los mayoristas, Francisco Piedecausa.
A partir de ahora el pescado que llega de fuera y el capturado por los pesqueros santapoleros dejarán de compartir espacios, con lo que mejorarán las garantías higiénico-sanitarias. Además, cada uno de los cuatro mayoristas que opera en la lonja tendrá su propio registro sanitario, con lo que será responsable individualmente de sus propios productos y la Cofradía dejará de responder por todos ellos.
Con estas mejoras los mayoristas confían en poder atraer a más compradores a la lonja de Santa Pola, ya que podrán tener más productos a disposición de los clientes. Así, habrá una sala de manipulación en la que podrán, por ejemplo, repartir una caja de pescado entre varios clientes o que les permitirá tener cortes que son más demandados por la hostelería como lomos de atún o filetes de rodaballo. “Hay que apuntar que para comprar en la lonja hay que estar autorizado con el credencial estipulado”, aclara Francisco Piedecausa.
Y para garantizar las máximas condiciones higiénicas y que en ningún momento se rompa la cadena de frío, los camiones cargarán directamente desde unas puertas ubicadas en el dique de carga, en la parte trasera de la lonja.
Los trabajos no son excesivamente complicados por lo que se espera que puedan estar concluidos en unas semanas, cuando los barcos de arrastre vuelvan a faenar y la lonja de Santa Pola ya esté funcionando a pleno rendimiento. Por eso se ha elegido este mes de paro biológico para acometer la reforma, dado que se ha pretendido causar las menores molestias posibles a todos los usuarios de las instalaciones.
La Cofradía adelanta las ayudas del paro biológico
La flota de arrastre santapolera cumple en este mes de octubre su segundo mes de paro biológico del año. Si bien en el pasado mes de junio el Ayuntamiento de Santa Pola adelantó las ayudas que deben cobrar los pesqueros por este mes sin faenar, en la reunión que se mantuvo entonces, según señala la edil de Pesca, Loreto Serrano, se acordó que fuera la propia Cofradía la que avanzara el dinero en este mes de octubre. “La política que sigue este equipo de Gobierno, siempre según las directrices del alcalde, es la de apoyo a todos los marineros para que puedan seguir sustentando a sus familias”, indica Serrano.
Recordamos que paran los arrastreros, pero no así los barcos de artes menores, por lo que la lonja santapolera continúa estando abastecida. Las ayudas están establecidas desde el Ministerio de Medio Rural y Marino, que las transfiere a cada Comunidad Autónoma para que a su vez las haga llegar a los armadores. Una reivindicación de los pescadores es que los marineros no agoten su paro durante este cese de actividad forzoso.









