Esta semana visitaban, como definían desde el Joanot Martorell “nuestros amigos y amigas de Novaire, a quienes esperábamos con alegría”. Durante la semana anterior el centro estuvo preparando una sorpresa para ellos.Concretamente, unos adornos navideños para el árbol de Navidad “que pensamos que les gustarían. También estuvimos ensayando villancicos, algunos muy conocidos para compartir con ellos”, declaran.
Por su parte, los experimentados de Novaire “también venían cargados de sorpresas. Hemos cantado juntos y algunos de nuestros amigos, los más valientes, han recordado villancicos o chistes. La mayor sorpresa ha sido la entrega de un cartucho hecho por ellos”, aseveran.









