La Guardia Civil, tras casi dos meses de investigación, localiza y desmantela una plantación de marihuana, que empleaba el sistema de cultivo ‘indoor’ (cultivo interior), deteniendo a un español, de 54 años y vecino de la localidad, como presunto autor de un delito contra la salud pública (imputándole un delito de cultivo o elaboración de estupefacientes).
A principios del mes de diciembre de 2015, el Puesto Principal de Santa Pola tiene conocimiento de la existencia de una plantación de marihuana ubicada en el interior de una vivienda del núcleo urbano de la villa, por lo que se establece un operativo para su localización.
Toda vez se localiza la vivienda, se decide pasar a la fase de explotación de la operación, así como al registro de la misma, donde se interviene un total de 101 plantas de marihuana, en diferentes fases de crecimiento, además de extractores de aire, aparatos para medir la humedad de las plantas, y básculas de precisión, entre otros efectos.
La plantación contaba con sistema de ventilación y riego, así como transformadores de corriente eléctrica, cuyo objetivo era acelerar el crecimiento de las plantas. Procedimiento habitual para este tipo de cultivo de interior o ‘indoor’.
Corte a la venta
Tal y como apuntaban a este medio fuentes cercanas a la investigación: “lo más importante es que hemos cortado de raíz lo que sería un importante centro de distribución y comercialización de marihuana, droga muy presente dentro de los consumidores jóvenes dado su asequible precio en la calle”. El detenido, que tiene antecedentes penales, aunque no por cultivo, disponía en el domicilio de todo el material necesario para el embolsado, pesado y sellado de las futuras dosis a la venta.









