Francisco Martínez, edil del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Santa Pola, informaba mediante comunicado de prensa que el Consistorio “acumula una deuda por habitante de 252 euros. Estos datos se desprenden de los que maneja el Ministerio de Hacienda referidos a la ‘deuda viva’ de las administraciones locales,.
La deuda viva es un concepto financiero que hace alusión a la cantidad que el Ayuntamiento debe a las entidades financieras por la concesión de préstamos. En esta deuda no está incluida la deuda comercial con sus proveedores de bienes y servicios, ya sean empresas o particulares, según explica Martínez en la nota remitida al medio.
“En los últimos tres años”, argumentaba Martínez, “se ha pasado de tener una ‘deuda viva’ de 5.177.000 euros a 8.579.719 euros, que, si se divide en partes iguales entre los 33.965 habitantes que según el INE hay en Santa Pola, alcanza a cada santapolero en los 252 euros anteriormente referidos. Esto supone un crecimiento en la deuda que el Ayuntamiento tiene con las entidades financieras del 65.72% si se compara con la que se tenía en 2010. Estos datos chocan frontalmente con la austeridad de la que hace gala el alcalde. Los datos objetivos lo ponen en evidencia y demuestran que la gestión económica del PP está más cerca de una política incontrolada del gasto que de la eficacia y austeridad debida”.
“Esta catastrófica gestión económica”, explica el edil, “ha creado un agujero negro en las cuentas del Consistorio. En tres años y sin realizar obras o servicios que lo justifique se ha incrementando en 3.402.719 euros la deuda con los bancos. Y ahora, el aumento de esta deuda hace que el consistorio tenga que dedicar más recursos a su pago y a los intereses que origina, detrayendo así un dinero que debería dedicarse a la que tiene que ser la máxima prioridad del Ayuntamiento: la creación empleo”.
Este incremento en la deuda viva del Ayuntamiento de Santa Pola, está, para Martínez “originado por el descontrol y acumulación de facturas sin pagar, y tiene un único responsable: el PP y más concretamente el alcalde Miguel Zaragoza, que ha gestionado los dineros públicos de manera ininterrumpida desde el año 2007. Por ello deberían asumir su responsabilidad y no echar la culpa a otros gobiernos y otras administraciones como demagógicamente tienen por costumbre.









