Tanto Ketih Welch, gerente del complejo Santara Resort de Gran Alacant, como Sarah Welch, directora del mismo, quieren aclarar la situación ocurrida con algunos residentes la semana pasada y que el Periódico Santa Pola, en su edición número 506, recogía. En concreto, al igual que los abogados de los vecinos afectados se hicieron eco de la denuncia interpuesta ante la Guardia Civil, la gerencia del centro ha hecho lo propio.
Aseguran al medio que tanto vecinos como residentes tienen pleno derecho al uso de las instalaciones comunes, entre ellas, la sala de reuniones, “siempre, eso sí, con notificación previa, pues el personal del complejo se encarga tanto de abrir como de cerrar la sala”. Sin embargo, el acceso al spa “es únicamente para socios. Uno puede ser vecino y tener una propiedad en Santara Resort, pero eso no le da derecho al uso del spa. Lo que sí tienen es un descuento del 30% sobre el precio”.
La “dura” situación que se vivió entre vecinos, trabajadores del centro, personal de gerencia y los abogados de los vecinos, obedece a que “un vecino, que no era socio del spa, intentó hacer uso de las instalaciones. Nuestro personal no se lo permitió y, entonces, se personaron sus abogados. Éstos intentaron acceder al spa, hecho completamente prohibido, entre otros motivos porque no disponían del calzado adecuado”.
A partir de ese momento, se llega a una acalorada situación entre las partes, “lo que ha afectado enormemente a algunos trabajadores, además de a otros residentes”. Especifican que “las ventajas, derechos y servicios de los vecinos que adquirieron la servidumbre están bien definidas en el contrato, y el acceso al spa no se encuentra entre ellas”.
Con respecto a la “servidumbre” no entran en la legalidad o ilegalidad de estos contratos de compra-venta, “ya que no nos corresponde a nosotros el decidirlo, sino a un juez”. Sin embargo, aseguran que, desde el momento que se hicieron cargo de la gestión del complejo, “los vecinos con servidumbre acumulan unas deudas por impago de la luz, el agua o la comunidad”. Estas deudas, además, sumarían casi 147.000 euros, “pero en ningún momento se les ha cortado la luz o el agua, han dejado de tener acceso a las zonas comunes o de disfrutar los beneficios que les corresponde”.
El centro quiere “prestar todos los servicios y tener una relación de cordialidad con todos. Algunos de los vecinos que tienen la servidumbre han demandado, otros no, pero toda la problemática la están presentando únicamente dos o tres de ellos. Con el resto, el trato es cordial”.
Reservas en Booking
En anteriores ediciones, el Periódico Santa Pola se hizo eco de la denuncia presentada por el equipo de abogados de los vecinos afectados, en la que se presentaban documentos que acreditaban que se estaban realizando reservas al complejo a través de la web de Booking. Estas reservas, además, habrían sido hechas por personas que no cumplían los requisitos para poder alojarse en el resort, a saber: Mayores de 55 años; discapacitados o menores de 55 años que necesiten tratamientos médicos y de rehabilitación específicos.Ketih Welch quiso aclarar que se han puesto en contacto con la mencionada web, “para explicarles que no ofrecemos habitaciones de hotel, que no somos un hotel, pero nos han contestado que únicamente existe esta categoría”. Sí resaltan que “en las especificaciones sobre el complejo sí que se indican quiénes pueden realizar la reserva”.
Debido a esta situación, “el personal del centro está llamando, reserva por reserva, para explicarles las condiciones previas, comprobar que se cumplen los requisitos y, en caso de que sea necesario, anularlas. Todo esto, por supuesto, conlleva un importante coste económico”.
Presencia de menores
Son conscientes, además, de que “estamos siendo puestos a prueba en todo momento. Pero nosotros cumplimos la legalidad y el pliego de condiciones que pesa sobre el suelo”. Un suelo que sólo puede ser utilizado para uso asistencial-sanitario, “lo que implica que sólo se pueden realizar reservas a las personas que cumplan los requisitos”.
¿Esto quiere decir que no puede haber en el complejo menores de 18 años o de 55? “De ningún modo. Si la reserva está realizada por mayores de 55 y los menores residen con ellos en la misma vivienda, pueden estar perfectamente y hacer uso de las zonas comunes. Al contrario, estamos encantados de que vengan los nietos de nuestros residentes”, especifica Sarah Welch.
Continuar
Pese a estos pormenores, insisten en que el complejo está diseñado para personas mayores: “consideramos que tenemos una localización mágica, especial. Nuestros residentes mayores están encantados y queremos ser capaces de generar contratos y acuerdos con agencias especializadas en el turismo de salud para personas de la tercera edad”.
Su firme intención, es continuar con un proyecto “que, a nosotros, nos ilusiona”. Pese a los enormes costes que tiene, cerca de 1,5 millones de euros al año, “confiaremos y apostaremos por este proyecto, porque consideramos que es algo único y que será positivo a nivel de empleo para Santa Pola”.









