Tiene 25 años, es técnico de laboratorio de Diagnóstico Clínico y “hace poco menos de una semana empecé a trabajar en Druni, en Santa Pola”. Desde los tres años desfila en la comparsa Pescadores, el Día 6, y, desde hace tres, forma parte de una escuadra femenina de la comparsa Templarios. Por si fuera poco, desde octubre comenzó en Sal Marinera.
Hasta ahora, no ha tenido suerte, “el último año no me presenté porque murió mi abuela y no tenía ánimos, pero éste me he decidido”. Tiene claro que desfilará, “sin la banda, porque no quiero deslucir a mi filada el Día 3”. Se confiesa una enamorada del Desfile del Día 6, “donde he salido siempre”. Asegura que la gente joven “se debe implicar más en toda la fiesta”.









