La gente de colaboración social no tiene que preocuparse, porque los puestos de colaboración social no peligran”, explicaba Antonio Pomares, concejal de Personal. Así de claro se expresaba el edil ante la preocupación de muchos vecinos y familias cuyos ingresos dependen de mantener estos puestos. Estos puestos sí que están sujetos, aclaraba, a una temporalidad: “Si se les ha llamado para un trabajo de tres o seis meses, éstos pueden prorrogarse por necesidades del servicio, siempre que continúe vigente el objeto por el que se les llamó. Si el objeto ya no existe, aunque esas personas tengan prestación, no se puede mantener el contrato”.
Afirmaba que, a día de hoy, lo fundamental es ajustarse a las necesidades existentes, “lo que no implica que se dejen de crear en el futuro objetos y necesidades”. Siempre, recordaba, supeditados a la temporalidad.
Otro punto resaltable es la falta de equilibrio de efectivos entre servicios. Algunos, completamente sobredimensionados, y otros con carencias de peso: “Jardinería y obras estaban sobredimensionados”, declara Pomares, quien añade que “el Ayuntamiento no tiene ni transporte ni equipación adecuada para tantos” pero, sobre todo, aquí se adolece de una estructura capaz de supervisar el trabajo de estas personas.
Ponía simplemente el ejemplo de Albañilería, con sólo seis vacantes para colaboración social, “que ha llegado casi a multiplicar por cuatro su número”
“Sobre todo”, manifestaba Pomares, “en estas dos áreas, con plantillas tan grandes, con un solo encargado y un solo maestro, se hace difícil supervisar las labores de todos. Resulta prácticamente imposible”. Aseguraba que, tal y como hoy en día está concebido, no se es capaz de gestionar eficazmente tantos recursos.
Crear una estructura
Por lo tanto, desde el departamento de Personal del Ayuntamiento, lo primero que harán será crear una estructura, “pensando qué trabajo necesitaremos y para qué lo necesitaremos”. A partir de este momento, se podrá dotar de los recursos necesarios, “pero siempre garantizando que los trabajos se puedan llevar a cabo y, además, con todas las garantías para los trabajadores”.
Esta situación, por el contrario, no se repite en departamentos como Servicios Sociales, donde también hay un gran número de personas de colaboración social, “pero aquí los medios son más subjetivos, ya que no necesitan herramientas o equipo muy determinado. Con los recursos que se tienen en el departamento no se hace necesario una organización tan estricta”.
Vuelve a insistir en que quiere dar un mensaje de tranquilidad, pero se han de tener siempre en cuenta que esto es “temporal”, siempre justificado, pues el Real Decreto que regula esta prestación de servicios bien lo indica así. El único requisito es que se esté cobrando una prestación y dado de alta en el Servef.
Casi dos millones
Temporal o no, lo que sí se demuestra es que colaboración social tiene un peso más que importante dentro de los Presupuestos municipales, llegándose a presupuestar para 2015 1.300.000 euros. Sin embargo, el Ayuntamiento está consumiendo 140.000 euros mensuales, “siempre haciendo matemáticas y ajustando al máximo”.
Este ajuste ha venido reflejado en los últimos meses entre 20 y 25 personas, “la gran mayoría de ellas no renovadas al finalizar su objeto de contrato o finalizar su prestación”. En otros casos, se han ido reponiendo efectivos donde hacía falta. Sin embargo, económicamente no ha supuesto un gran ahorro, entre los 6.000 y 10.000 euros mensuales. A fin de año, esperan tener un gasto en esta partida de alrededor de 1.850.000 euros, lo que implica más de medio millón de lo presupuestado inicialmente.
Actualmente, la plantilla de colaboración social asciende a 193 personas, fecha de septiembre. Cuando la nueva Corporación tomó posesión “esta ascendía a 222 personas, pues hubo un importante repunte entre los meses de marzo y abril”.
Más oportunidades
Este ajuste, esta nueva estructura que se quiere implantar, no es sinónimo de que no se volverán a producir contrataciones o que no se tendrán más oportunidades que antes, “pero consideramos que la colaboración social es algo injusta, ya que discrimina a aquellos que no tienen prestación. Si se quiere ayudar, hay que hacerlo a todo el mundo por igual”.
El objetivo a medio plazo para conseguir esta igualdad de oportunidades, tanto por parte de la Concejalía de Empleo como por la de Personal, es crear “una red de empleo, dedicando parte de los recursos de colaboración social, para que todo el mundo tenga garantías, igualdad de derechos, cotice y tenga vacaciones”.
Esta nueva estrategia se enmarca dentro de “una política que otorgue más garantías a las personas que trabajan con nosotros. Los recursos están, simplemente es ubicarlos de una forma que sea más justa para todos”.









