El Pleno del Ayuntamiento de Santa Pola dio luz verde a la concesión de gestión de la nueva estación de autobuses de la localidad, que comenzó a funcionar el pasado viernes.
La licencia es de carácter provisional y otorga el derecho de explotación por 45 días, periodo en el que deberán realizarse la auditoría acústica de la infraestructura, resolver algunas pequeñas irregularidades y tramitar las denuncias registradas por los vecinos por el ruido que, afirman, están padeciendo. Por otra parte, una vez Conselleria haga las operaciones necesarias, se establecerán las tarifas y el canon que deberán aplicarse
En la actualidad, están operando en la estación las empresas Mollá y Triángulo, pertenecientes a Vectalia, la compañía adjudicataria del servicio. Esto quiere decir que se ha establecido conexión con Elche, la Universidad Miguel Hernández, el ambulatorio de San Fermín, Gran Playa y Santa Pola del Este en el ámbito comarcal. Asimismo, ya se puede salir de la estación y llegar a Villena, Aspe, Novelda, Elda, Petrer y Sax . De esta manera, la infraestructura acoge la llegada de 50 trayectos.
Las empresas con destinos nacionales como Albacete, Madrid, Aeropuerto de Barajas, Bilbao, Santander, Vitoria, Pamplona, Logroño, San Sebastián, están interesadas en la venta ya realizada por internet para facilitar a la estación una fecha próxima de incorporación, ya que prefieren que sus clientes estén atendidos en la estación de autobuses con los servicios que desde allí se ofrecen al viajero.
Por su parte, la entidad gestora ha invitado a todas las líneas de transporte a “utilizar sus instalaciones de manera gratuita hasta la aprobación del reglamento municipal que habilita el cobro”. Una vez se dirima esta cuestión, todas las compañías estarán obligadas a atracar en la nueva estación de autobuses tal y como marca la normativa.
La postura del PP
Desde el Partido Popular manifiestan su descontento por “la tardanza en la apertura de la nueva estación de autobuses”. Así, esperan que “la decisión del actual equipo de gobierno de postergar su apertura, no suponga cargas futuras para el Ayuntamiento”.
Los populares opinan que “siendo de orden menor las deficiencias detectadas y todas ellas subsanables, sirvieron como excusa para retrasar puesta en funcionamiento de la instalación”. Además, señalan “el perjuicio que ello ocasionó no solo a los usuarios del servicio, sino al sector turístico y hostelero en pleno mes de agosto”.
De esta manera, el grupo de la oposición expresa que “teniendo conocimiento del malestar de algunos vecinos por los ruidos que generan ciertos servicios de la estación”, exigirá al Ejecutivo de Santa Pola que arbitre las medidas necesarias para “proteger sus intereses” y anuncia que llevará un seguimiento minucioso de este tema.
En cuanto a la controversia surgida entre las empresas operadoras de la estación, solicitan al equipo de gobierno que, “con la máxima prontitud posible, asuma sus competencias y medie para llegar a una solución, primando los intereses generales de nuestros vecinos”.
Desde el Ayuntamiento
Desde el Consistorio local, manifiestan que “en todo momento se ha actuado conforme a la legalidad puesto que no se puede abrir la estación sin que cumpla los requisitos especificados en la normativa que se aplica en estos casos”.









