Desde el pasado 28 de marzo, Santa Pola no ha podido contar con este servicio por parte de Cruz Roja porque la embarcación ha tenido una rotura en el motor. “El día 10, y tras un largo proceso de reparación en el dique seco, se ha dado operatividad, se ha hablado con el Centro de Salvamento de Valencia para comunicar que se está operativo”, aseguraba Victor Gallardo, técnico de Salvamento Marítimo de Santa Pola.
Esta unidad de Cruz Roja cuenta con un técnico contratado, el resto del programa opera con 24 voluntarios operativos, que han salido de tres cursos de formación “y hay un cuarto curso que comienza el día 22 de este mes, del cual está abierta la preinscripción hasta el día 19”. Con este curso piensan añadir ocho voluntarios más. No hay límite de edad, sólo a partir de los 18 años y no hace falta tener conocimientos técnicos, ya que se contempla la figura del marinero que está a bordo para todo lo que le digan los compañeros.
Personal cualificado
Según indicaba Gallardo, “estos meses se han aprovechado para dar formación, porque conlleva tiempo. Además, hay que cubrir los turnos, atender al teléfono 24 horas ... Para todo ello disponemos de un cuadrante de guardias para ver quién cubre y agilizar el proceso”. Parte de esa agilidad se demuestra en el tiempo de respuesta. “Aunque todos nuestros voluntarios estén en casa, el tiempo máximo de respuesta es de 45 minutos. Hay gente que viene de Elche y, claro, se tarda más. Sin embargo, hay ocasiones en que se tarda diez minutos”.
Dotar al personal de las habilidades mínimas para trabajar con seguridad a bordo de una embarcación y llevar a cabo las actividades de rescate en la mar son las líneas básicas del curso de 40 horas, mitad teórico, mitad práctico que se va a poner en marcha. “En él se verán protocolos de funcionamiento y de operaciones que se llevan a cabo. Se ve la parte teórica y técnica sobre el material de la embarcación y rescate específico. Prácticas de caballería (nudos), electrónica, remolques, pirotécnia. Por otro lado, se hacen prácticas de achique con motobomba y todas las maniobras acuáticas”. En pocas palabras, un heterogéneo y completo grupo de conocimientos.
Actuaciones
Salvamento marítimo comprende todo, “pero en la campaña de verano no se hace mucho, puesto que las urgencias las hacen los socorristas”, apuntaba Víctor. Se ha llegado a salir a 30 millas, si se ha tratado de una patera o de una radio baliza. El primer trimestre de este año han tenido nueve urgencias, tres búsquedas (exitosas, puesto que se hacen a conciencia, incluso con helicóptero), dos remolques y cuatro asistencias técnicas. Se cubrió tres preventivos deportivos (en convenio con el Club Náutico) y los voluntarios realizaron 31 prácticas.
En datos de 2011, a nivel general se atendieron 38 urgencias reales, hasta un total de 47 voluntarios activos. Se cubrió 10 preventivos deportivos y 48 horas de prácticas. “El invierno se funcionó mucho mejor que años anteriores”, afirmaba el técnico.
En cuanto a números generales, las millas de navegación suman las 990 y para ello se invirtieron cerca de 200 horas. Hay que recordar que en este servicios todos son voluntarios, salvo la figura del técnico, que está a media jornada.









