Las Administraciones de Lotería de nuestra localidad también están notando los efectos de la crisis. “Ha sido una campaña muy tranquila, la gente tiene otras prioridades a la hora de gastar su dinero”, indica Raúl Robles, de la Administración Número 1. Si otros años en estas fechas las colas eran habituales en su establecimiento, esta semana ha habido menos público. “Hemos reforzado la plantilla, pero la verdad es que no hubiera sido necesario”, añade Robles. Muchas asociaciones y clubs deportivos, no obstante, se han esforzado para vender la lotería, una fuente de financiación muy importante para ellos “y es de agradecer la gran labor que hacen”, señala Robles.
En la Administración número 3, Boichot, en cambio, han registrado un 5% de incremento pero “éste es nuestro segundo año abiertos y las cifras no son comparables”, indica su administrador, Alejandro Soro.









