Fueron muchos los santapoleros que se desplazaron hasta los camposantos a poner flores a sus seres queridos y familiares, coincidiendo con la Festividad de Todos los Santos. Cientos de tarrinas, centros, ramos y coronas de flores adornaron cada rincón de los cementerios. Sin embargo, este año algo ha cambiado en este día de tributo y reconocimiento a los que ya no están con nosotros. La actual coyuntura económica y los cambios de hábitos y costumbres han hecho que el volumen de venta de flores haya descendido de manera considerable “Hemos notado una disminución en las ventas. La crisis económica no ha sido el factor más importante. Hoy en día las cosas no son como antaño puesto que el número de incineraciones practicadas es mayor y eso repercute en la venta de flores”, ha apuntado la propietaria de la floristería Los Rosales, Ramona Martínez.
El sector de la floristería local ha coincidido en apuntar que la gente sigue el dicho de bueno, bonito y barato. Según Damián Andreu, copropietario de la floristería Marimar “El gasto medio por persona roza los veinte euros. La crisis se nota, antes se hacían ramos con orquídeas, rosas, es decir, flores más selectas y ahora la cosa ha cambiado. Las margaritas, claveles, crisantemos... han sido los productos más demandados porque sus precios son más asequibles para el bolsillo, y si antes compraban una docena, ahora compran media. Podemos cifrar este descenso de ventas en torno a un 20%”.
En contraposición a esta tendencia las flores artificiales ganan terreno a las naturales “Se ha producido un notable aumento en la venta de flores y ramos artificiales, que cada vez son más perfectas. A pesar de que es más barata, la gente lo que busca es la practicidad ya que con un ramo de este tipo mantenemos decorado por más de cinco meses el lugar donde descansan nuestros seres queridos”, ha explicado el responsable de la floristería Marifina.
La jornada se desarrolló sin incidencias relevantes que destacar, según ha informado el jefe de la Policía Local de Santa Pola, José Miguel Zaragoza “transcurrió todo con normalidad y según lo previsto. Desde el sábado 29 de octubre y hasta el Día de Todos los Santos se puso en marcha un dispositivo especial para atender las necesidades de los miles de vecinos que acudieron a los distintos cementerios”. Los doce agentes destinados en este servicio se encargaron de la vigilancia de los aparcamientos habilitados y de los cementerios, de la seguridad y regulación del tráfico tanto para los vehículos como para los peatones “el volumen de tráfico no llegó a colapsar las inmediaciones y durante toda la jornada se pudo circular con cierta fluidez y aparcar sin demasiadas dificultades porque las visitas a los camposantos se produjeron de manera escalonada”.
A este respecto, el concejal de Cementerios, Javier Baile, ha declarado que el día de Todos los Santos discurrió con absoluta normalidad y los cementerios estuvieron abiertos para recibir las visitas de los vecinos que se acercaron para rendir su particular homenaje a sus seres queridos. Baile ha matizado que las zonas colindantes a los camposantos y sus instalaciones fueron ornamentadas con diversos motivos florales con el propósito de embellecer la zona en este día tan emotivo. Como dato curioso, el titular del área ha comentado que se ha dado algún caso en los que los ciudadanos han acudido hasta el Ayuntamiento para poner en venta sus nichos “suponemos que esta solicitud no atiende a motivos económicos, creemos que es porque esta familia regresa a su población de origen y de aquí la necesidad de venderlos. El Ayuntamiento rechaza esta propuesta porque en la actualidad hay un total de 986 nichos vacíos”. Por último, Baile ha explicado que se está barajando la posibilidad de crear en los distintos cementerios espacios verdes para que las personas que así lo deseen puedan esparcir las cenizas de sus seres queridos.
Advertencia ante posibles robos en los cementerios
Las personas que visiten el cementerio nuevo durante estos días deben extremar las precauciones ante individuos que, con un plano callejero en las manos, pregunten por el camino para regresar hasta el centro urbano, momento de despiste que podrían aprovechar para efectuar robos. Se recomienda que, ante cualquier pregunta de este tipo, les remitan al conserje del cementerio.









