PROYECCIÓN EXTERIOR
 

La Cofradía de Pescadores quiere enseñar a hacer arroz a los chinos

 
Viernes 18 de diciembre de 2015 0 comentarios
 

El caldo de pescado de la Cofradía de Pescadores evoluciona y lanza un nuevo formato, más portable: a temperatura ambiente, que ha tardado en desarrollarse casi un año para mantener tanto propiedades como sabor y ampliar su caducidad a dos años, es decir, un año más, respecto al formato congelado. Ya están en las estanterías de los supermercados unos 4.000 botes. El precio es asequible, la Cofradía lo vente a 4,99 euros, es decir, cinco raciones a menos de un euro cada una.
De las exigencias del transporte en frío que requerían los paquetes congelados de 250 ó 500 gramos de caldo de pescado, ahora se pasa a una cadena de distribución que abre las posibilidades a la expansión internacional. Mientras el producto congelado tenía sus fronteras en las provincias colindantes de Alicante, Murcia y Valencia, y la propia Alicante. Ahora, con el bote de 400 gramos se abre el horizonte comercial fuera de España debido a la mayor facilidad de transporte y la mejora de la trazabilidad del producto que supone. Ángel Luchoro, presidente de la Cofradía de Pescadores, explica que se estaban enviando muestras a mercados como Miami, China o Emiratos Árabes, sin embargo el problema era el transporte en congelado. Ahora, “vamos a llegar donde podamos”, explica Ángel Luchoro,
Los números del sector también apuntan a la internacionalización. La Cofradía ha comprado, durante los últimos tres años, a la Lonja de Santa Pola, 45.000 kilos de morralla, ingrediente nuclear del caldo, lo que ha supuesto un aumento de su precio de entre un 50 y un 60 por ciento. De estos 45.000 kilos, la Cofradía ha producido 52.600 litros de caldo de pescado, es decir, de 5.800 a 6.000 raciones, que se han distribuido entre 200 clientes, teniendo en cuenta pequeñas y grandes supercifies.
Sobre el horizonte de ubicar la producción de caldo de pescado en Santa Pola, Pepe Andreu, encargado de Distribución, muestra su predisposición y explica que se está estudiando realizar el proyecto para insertarlo en el Grupo de Acción Local de Pesca (GALP), cuyo plazo de presentación todavía no se ha abierto, y que supondría una financiación del 70 por ciento. Trasladar la producción a Santa Pola supondría una inversión de entre 2,5 a 3 millones de euros, “por lo que la Junta Directiva debe estudiarlo bien”. Los números muestran que se trataría de “una producción a gran escala” en la que no sólo contemplan la producción del caldo, sino también la manipulación y congelación del pulpo, la sepia, el calamar... “y para ello estamos en negociaciones con el Ayuntamiento”. Otro factor a favor de la implantación de esta industria en Santa Pola la conforma el Fondo Europeo de Pesca, cuyas ayudas saldrán publicadas en enero de 2016.
La Cofradía está intentando aunar su producto a una causa social. Su política de responsabilidad social corporativa tiene clara la importancia de donar entre cinco y diez céntimos por cada bote vendido a una organización no gubernamental. Actualmente, se está a la espera de que la Asociación Española contra el Cáncer dé el visto bueno al proyecto y decida colaborar.

 

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