ROMERÍA DE LA VIRGEN DEL CAP
 

La auténtica romería de Santa Pola acumula más de cien años de tradición

 
Viernes 21 de junio de 2019 0 comentarios
 

A finales del siglo XIX, existía la costumbre como parte de un modo para ganarse la vida, de buscar esponjas de mar en la zona del cabo de Santa Pola. Sobre todo, por parte de gente del campo de El Altet y de Santa Pola. Estas personas, tras los temporales, cuando el mar lanza a las costas todo tipo de cosas, acudían a las playas y recogían las esponjas para destinarlas a uso cosmético.
Fue tras un temporal cuando, en la Cala de la Virgen, encuentran una caja que contenía una serie de azulejos. A modo de puzle los juntaron y, para su sorpresa, descubrieron que se trataba de la imagen de la Virgen del Rosario. Allí donde los encontraron, erigieron un paso (algo parecido a lo que se puede encontrar en el Calvario), los pegaron y esa zona comenzó a cobrar devoción.
El historiador y miembro de la Mayordomía de la Virgen del Rosario, Oscar Baile Ubassy, nos cuenta que, a raíz de este paso, “crece un movimiento devocional”. A comienzos del siglo XX, entre los años 15 y 20, “fruto de esta devoción, se acaba erigiendo una ermita y se hace una imagen de la Virgen del Rosario. A principios de año, se la traían a Santa Pola y se mantenía en el pueblo hasta el día del Corpus, cuando todas las imágenes del municipio acompañaban en procesión al Santísimo”.

Construcción de la Ermita
Finalizado el Corpus, la gente de Santa Pola hacía romería con la imagen de la Virgen hasta la Ermita. Allí se le decía misa y pasaban el día. Con el tiempo, esta romería fue ganando peso, calando dentro del pueblo como romería local. Cuando llega la Guerra Civil, la Ermita fue destruida, llegando a quemarse la imagen a la puerta de la misma. Toda vez concluído el sangriento proceso de la Guerra y la Postguerra, en 1946, un alcalde de la época (Antonio Sempere González, ‘El Roig de les paleres’) y su mujer (Teresa Martínez Buades) , “que tenían especial cariño a la Virgen del Rosario, reconstruyeron la Ermita con su patrimonio personal y donaron la imagen que hoy se venera”.
A finales de los 40 se volvió a retomar la romería, “cuando llegaban las fechas próximas, cercanas a la festividad de San Juan, se traía la imagen a la Parroquia, se arreglaba un trono y, el mismo 24 de junio (por aquellos entonces festividad obligada en casi todo el territorio nacional), se realizaba la romería y disfrutaba del entorno del cabo”.
Este alcalde, Antonio Sempere, fue quien, junto a Luis González Vicén, consiguieron para Santa Pola su término municipal. “Hasta tal punto Antonio Sempere le debía tener un cariño especial a la Virgen que la firma del término definitivo (la independencia como municipio data de 1812), se firma en una mesa a la puerta de la Ermita en 1946. De hecho el término municipal llega justo hasta este punto. Al otro lado de la carretera ya estamos hablando de Elche”.

La Mayordomía
Alrededor de finales de los 60 y la década de los 70 del siglo pasado, la romería va cayendo en participación. “En 1979, un grupo de mujeres, entre las que se encontraba la propia Teresa Martínez, Rita Lloret, Amparo Alonso, María Amparo Baile, María Baile, Argentina Rodes... se reunieron para intentar recuperar esta tradición”. Si se suman años, a pesar de los altibajos, tenemos una romería más que centenaria, “por lo que estas señoras decidieron organizarlo de nuevo. El año 1979, la Virgen se subía a una ‘roa’ (un pequeño camión con volqueta), de Eduardo Montiel. La gente lo seguía con bicicletas, coches, corriendo incluso, y se pasaba el día junto al cabo”.
Este grupo de personas, de familias volcadas con la tradición, obtuvieron el nombre de Mayordomía de la Virgen del Cap, o Mayordomía de la Virgen del Rosario, nombre otorgado por un vicario de Santa Pola, Juan Manuel Cortés, en los años 90, “para dar un nombre oficial a aquellos que se juntaban todos los años para organizar los diversos actos. Entre ellos, podríamos destacar las figuras de Paco Blasco y de Rita. De los astilleros, Blasco, recogía balones y camisetas, montando juegos de cintas o sacos a todos los chiquillos que acudían. Algo muy familiar y muy de nuestro pueblo”.
Acercándonos al año 2004, gracias a la participación de la Unió de Festers y el concurso de Julia Barrionuevo, “la romería recibió un fuerte impulso. Queríamos volver a los orígenes, a hacerla caminando, como antiguamente. Paco Blasco hizo en el astillero a la Virgen un trono muy ligero, una barquita y crecieron los actos: sábado por la noche Serenata y salida el domingo por la mañana desde la Parroquia, acompañada de la Colla El Freu, más misa y día festivo en el cabo”.
A modo de coincidencia, podría decirse que rozando casi la otra punta del término (aunque éste llega a La Marina, unos cinco kilómetros más allá) se encuentra la Ermita de Las Salinas (Ermita del Tamarit), donde los ilicitanos realizan su particular procesión. Es en esta zona donde nace la leyenda del Misteri.

Toca a San Juan
Tradicionalmente, como se ha indicado, la fecha de la Romería del Cap coincidía con San Juan, “a día de hoy, la Mayordomía intenta acercarlo lo más posible al 24 de junio. También hay que indicar que, desde el año 2010, los actos previos de la Romería de la Virgen del Cap se nutren con un pregón, convocando a la fecha. Este año, el honor ha recaído en Rosario Rodes, una mujer muy conocida y querida en el pueblo y muy implicada en la vida social”.
Actualmente, la presidenta de la Mayordomía la ostenta Amparo Gómez, pero está acompañada de un cercano grupo de personas que luchan para que esta tradición local no decaiga. De hecho, puede afirmarse que es la auténtica romería de Santa Pola. “Los alicantinos tienen la Santa Faz, los ilicitanos su romería a la Ermita del Tamarit y, los santapoleros, nuestra Romería del Cap”.

Un verano, tres vírgenes
Del mismo modo, el verano en Santa Pola trascurre con tres vírgenes. Arranca con la Virgen del Cap, llega a su cénit con la Virgen del Carmen y, cuando llega el turno de la Patrona, la Virgen de Lorerto, este termina.
Oscar Baile Ubassy afirma que, aparte de ser la romería del pueblo, “gusta tanto porque el camino por el que trascurre está cargado de belleza. Sale de la Parroquia y enfila por Almirante Antequera y camina los ocho kilómetros hasta llegar al cabo junto al mar. Se hace a primera hora de la mañana, de forma amena, con paso tranquilo, conversando y acompañados de música festera. Un ambiente de alegría que culmina en la carpa que el Ayuntamiento cede para celebrar la misa y la posterior comida. Las actuaciones previas y posteriores, que también hablan de nuestra historia. Y, principalmente, una romería cargada de arraigo popular... de hecho, hasta mi abuela, con 94 años, llevó cuando era niña a la Virgen a hombros”.

Programa de este año
Los actos previos darán inicio a las 20.00 horas del sábado, 22 de junio, junto a la Ermita, con el recibimiento de los asistentes. A las 20.30 horas, Serenata de la Virgen del Rosario. Con la entonación del primer cántico del Coro los Romeros, hará entrada la Virgen, portada desde su ermita hasta el escenario situado en la carpa que se instalará al efecto. Seguidamente, ofrenda floral, organizada por la Hermandad de la Virgen del Rosario. Y, para poner un broche de festividad y color al acto, las actuaciones del Coro Los Romeros, la Rondalla y Coro El Castell, el Grupo de Danzas Sal Marinera y el Coro Rociero Los Caminantes. Una vez finalizada la Serenata dará comienzo el "Sopar de cabasset", amenizado con música verbenera.

El domingo, 23 de junio, a primerísima hora de la mañana (06.30 horas), los romeros se concentrarán a las puertas de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción para la recogida de cañas. A las 06.45, en el interior de la Iglesia, el Coro Los Romeros cantará a la Virgen del Rosario las tradicionales jotas de romería.

Precedida de una potente traca, a las 07.00 horas comenzará la Romería desde la Parroquia, en dirección hasta la Ermita, recorriendo el Camí del Cap, acompañada por los romeros y encabezada por la Colla el Freu, disfrutando durante todo el recorrido de las vistas al Mediterráneo. Al llegar a la Cadena se hará una parada para recuperar fuerzas, con reparto de fruta fresca y agua.

A las diez de la mañana, tendrá lugar en la carpa situada junto a la Ermita la Santa Misa, cantada por el Coro los Romeros y oficiada por el párroco de Santa Pola, Lucas Rafael Galvañ Ruso.

Terminada la Eucaristía, y hasta las seis de la tarde, bajo la carpa, quedarán a disposición de los romeros mesas y sillas para que puedan seguir disfrutando del día de playa, cumpliendo con la costumbre de degustar un buen almuerzo.

Desde la organización quieren informar que se pondrá a disposición de la ciudadanía un autobús gratuito, dirigido a las personas que no puedan acompañar a pie a la Virgen. Tendrá salida a las 08.00 horas, desde la Av. Fernando Pérez Ojeda (junto al antiguo Miramar), y regresará a las 13.30 horas.

 

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