Los agentes de la Policía Local de Santa Pola se personaron poco antes de las nueve de la mañana del día 8 debajo del Faro para atender a la llamada de un caso de incendio en la zona forestal. Aunque aún se desconoce el motivo por el que casi 300 metros cuadrados de matorral resultaron incendiados, “todo apunta a que se debió al factor humano”. Es decir, a que alguien tiraría una colilla encendida al pasar con el coche.
La rápida actuación de los agentes ayudó a acotar la lengua de fuego y, posteriormente, éste fue extinguido por una dotación de bomberos, que también enfrió la zona en previsión de que volviera a activarse.









