Esta semana se ha inaugurado la Plaza de Antonio Gandolfo Sempere “el de Blas”, quien fuera un comerciante muy apreciado en la villa por su solidaridad con las familias santapoleras más necesitadas. El alcalde, Miguel Zaragoza, estuvo presente junto a varios ediles del equipo. Ni la lluvia, que sorprendió a los asistentes, pudo deslucir un momento muy especial para los familiares de Antonio Gandolfo, cuyo nombre se perpetúa no solamente en el recuerdo de los santapoleros, sino también físicamente en esa plaza que el Ayuntamiento ha creado en la calle Santo Tomás.
Blas Gandolfo, hijo de Antonio, y su esposa Susi fueron los encargados de cortar la cinta que inauguraba la plaza, para posteriormente descubrir la placa conmemorativa. Su hijo emocionado mostró su agradecimiento al Ayuntamiento por este gesto con su padre.
El primer edil Zaragoza destacó que “es un merecido homenaje a un hombre de gran corazón y ejemplo de solidaridad con los más necesitados, desde hoy esta plaza lleva su nombre frente a la que fue su tienda, ese entrañable comercio que acogió durante décadas a varias generaciones de familias santapoleras”. Asimismo, Zaragoza recordó que “En los tiempos más duros ayudó a comer a muchísimas familias de marineros. Mientras los hombres pasaban ocho meses en los “Calamares”, Blas fiaba a sus familias el género necesario para su sustento hasta que retornaran a casa. Si los marineros habían ganado dinero, liquidaban su deuda, de lo contrario él volvía a fiarles una nueva temporada. Por último todos recordaron el lema de su supermercado, que se hizo muy popular entre los santapoleros: “si no lo encuentra en Blas, no lo busque más”.









