Más de 70 niños de entre 6 y 12 años han sido beneficiarios directos de un nuevo proyecto educativo de la ONGD santapolera Icnelia: la construcción de su cuarta escuela en la selva de Nicaragua dentro del programa “Padrino de mi Colegio”, con un presupuesto cercano a los 16.000 euros.
El principal objetivo de la Expedición Nicaragua 2010, en la que participaron siete voluntarios de Icnelia durante el pasado mes de noviembre, era supervisar la construcción de esta nueva escuela, ubicada en la comunidad de Torsuani-Boca del Colorado, en el municipio de Bluefields (capital de la Región Autónoma del Atlántico Sur).
El proyecto se ha ejecutado con un presupuesto cercano a los 16.000 euros, de los cuales la Asociación de Voluntarios CAM financió la iniciativa original, que se vio ampliada con una segunda aula tras la participación del Colegio de Arquitectos de Cádiz, la propia Asociación de Voluntarios CAM y fondos propios de Icnelia. Para llegar hasta la comunidad la expedición se desplazó en cayuco desde Bluefields atravesando su bahía y el río Torsuani durante casi cinco horas. La escuela “San Luis” es un colegio rural multigrado de educación primaria cuya gestión corresponde al Ministerio de Educación de Nicaragua (MINED). Tiene capacidad para más de 70 niños y el proyecto consta de un edificio de madera con dos aulas, biblioteca, despacho y corredor cubierto, con su correspondiente mobiliario y materiales docentes. Además se le ha dotado de infraestructuras tales como el cercado para evitar la entrada de animales, un pozo de agua potable y dos aseos con inodoro, lavabo y fosa séptica.
A todos los alumnos se les ha entregado un pack de material escolar que incluye el uniforme, mochila y botas de hule para los más pequeños.
La inauguración tuvo lugar el 12 de noviembre con la presencia de la coordinadora del MINED en la comarca, Petrona Calderón, quien compartió con los miembros de Icnelia la gira por distintas comunidades. La junta directiva y los padres de la comunidad de Torsuani organizaron un emotivo acto de inauguración adornando la escuela para la ocasión y preparando números culturales por parte de los alumnos. Los representantes de la comunidad expresaron su gratitud a las entidades donantes por haber hecho posible el sueño de una escuela digna para sus niños.
Para los miembros de la expedición de Icnelia resultó una gran satisfacción comprobar la excelente ejecución del proyecto que fue supervisado por la Dra. Manuela Rodríguez, representante de la ONGD en Nicaragua.
Por primera vez se han instalado inodoros en vez de letrinas, contribuyendo así al uso de estos servicios higiénicos que son poco utilizados en este tipo de comunidades de la selva nicaragüense.









