Una década de cooperación internacional con el pueblo de Nicaragua. Ese es el tiempo que la Organización No Gubernamental para el Desarrollo Icnelia, fundada y con sede en Santa Pola, pronto va a cumplir desde que comenzó a gestar su colaboración con este país, considerado como uno de los más desfavorecidos de toda América Latina.
Durante este tiempo, la actividad de la organización se ha centrado en dos grandes áreas como son la Educación y la Sanidad. En ambas se han conseguido grandes objetivos que han contribuido a mejorar las condiciones de vida de muchas familias nicaragüenses, especialmente las de los niños y niñas beneficiados por esta labor solidaria.
En la retina queda la construcción de seis escuelas en las zonas rurales de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), una lejana área geográfica carente de las más indispensables vías de comunicación, al hallarse en plena zona selvática, y donde las condiciones de vida son de pura subsistencia. Son estas escuelas el instrumento principal que Icnelia ha promovido para mejorar el acceso de los más pequeños a la educación.
Buenas relaciones
A lo largo de estos años, Icnelia se ha ido ganando el respeto de las instituciones educativas y sanitarias del país centroamericano, no en vano ha contado en sus proyectos con el apoyo del Ministerio de Educación (MINED) y del Ministerio de Sanidad (MINSA) de Nicaragua. Fruto de estas buenas relaciones ha sido la contribución de estos organismos ministeriales al aporte del profesorado necesario para que estas escuelas pudieran iniciar su andadura. También que sus brigadas médicas hayan visitado las regiones designadas por Icnelia para un estudio pionero en el análisis de la incidencia de la desnutrición infantil en estas remotas áreas, algo que nunca se había hecho en esta región.
Han sido años de intenso trabajo identificando las zonas en las que era preciso abordar un plan de construcción de escuelas rurales. Un trabajo que, por su seriedad y rigurosidad, llevó al Gobierno de Japón, a través de su Embajada en Managua, a confiarle a Icnelia la construcción de dos de esas escuelas en las zonas más alejadas de la influencia del propio Ministerio de Educación.
Recordando otros de los logros más importantes, cabe destacar la creación de un aula de internet en la ciudad de Bluefields, formación online con la Universidad BICU, fomento del turismo sostenible junto al Gobierno Regional de la RAAS, mejora de la comunicación social en la región, becas de estudios…
Sensibilización
Pero Icnelia no sólo ha tenido una vocación internacional, sino que también ha desarrollado diferentes proyectos de apoyo en España, a veces desde un discreto segundo plano, a través de su implicación con organizaciones diversas, ya sea de carácter local o de otros municipios. Entre estas actividades se encuentran los diferentes programas de sensibilización y educación en valores desarrollados en centros educativos, la puesta en marcha de la Oficina Municipal del Voluntariado de Santa Pola, la capacitación en nuevas tecnologías a entidades benéficas locales o la gestión de dos viviendas sociales puestas a disposición de los Servicios Sociales Municipales para la acogida de mujeres en riesgo de exclusión.
Nuevo convenio
Recientemente se ha firmado un convenio con la Fundación Salud Infantil de Elche, pionera en España en la atención temprana a niños con discapacidad, para la formación y capacitación de los profesionales que atienden a los discapacitados físicos y sensoriales de Nicaragua a través de la Asociación Los Pipitos, una entidad con gran prestigio en el país. El proceso formativo se realiza online gracias a la plataforma cedida por la Agencia de Desarrollo Local de Santa Pola, cuadrando una alianza a cuatro bandas que ya está dando grandes resultados.
Pero el fruto de estos años de trabajo constante no es sólo un mérito atribuible a Icnelia. Detrás de la organización hay personas e instituciones, anónimas y no tan anónimas, que han contribuido a que estos proyectos sean una realidad.









