La primera semana del actual Equipo de Gobierno se abrió con quejas por parte de los vecinos de la urbanización El Olivo de Oro sobre el “salto de parapente, un poco descontrolado, tanto desde zona privada perteneciente a la urbanización como desde suelo municipal”, explicaba Yolanda Seva, alcaldesa de Santa Pola. Inmediatamente, la concejal de Deportes, Loli Tomás, acudió a la vicesecretaría del Ayuntamiento para buscar antecedentes de este tipo de quejas.
Tras ponerse en contacto con la Federación de Deportes Aéreos, con la que ya se han reunido y con Fomento, están esperando una respuesta que aclare la legalidad, aclara Seva.
Tras este trámite, tienen lugar dos infortunados accidentes de parapente en Santa Pola, en un lapso de quince días, uno de ellos con resultado mortal.
Como medida provisional, el actual Equipo de Gobierno realizará un edicto que realice una regulación general. Posteriormente, “la Concejalía de Deportes se va a reunir con las escuelas de parapente locales y la Federación para regular este deporte mediante una ordenanza”. La presencia de la Federación Valenciana de Deportes Aéreos es importante, dado que, según la Ley del Deporte, todos los practicantes de parapente deben estar federados y tener su licencia.
En el edicto provisional se tienen en cuenta aspectos como el respeto de las normas medioambientales, no dejar basura, disponer de la licencia federativa, etc. La Policía Local velará para el cumplimiento de estas normas pudiendo realizar apercibimientos y multas. “Además, debemos tener en cuenta que existe un aeropuerto a poca distancia”, añadía Seva.









