TRANSPORTE MARÍTIMO
 

‘Guerra’ de precios para conseguir viajeros en el puerto de Santa Pola

 
Viernes 20 de julio de 2012 0 comentarios
 

Cualquiera que quiera ir a Tabarca y se acerque al puerto de Santa Pola se sentirá literalmente acosado. Y es que tabarqueras y barco-taxis han entrado en una ‘guerra’ de precios, realizando ofertas e incluso desprestigiando al contrario para que los turistas les escojan para viajar a la isla. Las tabarqueras tienen contratados a varias personas como repartidores de publicidad. En el conflicto ya ha intervenido incluso la Guardia Civil, que ha tenido que personarse en varias ocasiones en el puerto, ante los altercados entre ambas partes, algo que daña, sin duda, la buena imagen que se debe dar a los turistas y visitantes.
Entre barco-taxis y tabarqueras hay denuncias cruzadas, interpuestas en el Cuartel de la Guardia Civil. El 10 de julio, por ejemplo, Juan Carlos Espinosa denunció que las cinco tabarqueras han contratado los servicios de un “controlador tipo gorila matón, cuya misión no es otra que la de desviar los turistas hacia las tabarqueras, en contra de los taxis, cuyas empresas pertenecen a dos de mis hijos, con la excusa de que las primeras son más económicas, permitiéndose en algún caso hasta sacar desde los taxis a los pasajeros que habían tomado ya asiento”. Indica en su denuncia que el 9 de julio, como no pudo quitarles unos clientes, agredió a su hijo.
“Las cinco empresas de las tabarqueras tienen capacidad para 1.200 plazas y los tres taxis solo para 33 personas, ellos incluso han traído a barcos similares para hundirnos y que no podamos trabajar”, indica Juan Carlos Espinosa.
Las tabarqueras tienen en su caseta de venta de tickets expuesto un precio de 15 euros por viaje de ida y vuelta. Los barco taxis no tienen tarifa alguna. Pero la realidad es que la mayoría de viajes se hacen a 10 euros e incluso, según indican, se han llegado a bajar a 7 euros.
Desde las tabarqueras señalan que quienes primero empezaron esta “guerra” de precios fueron los barco-taxis y que eran ellos quienes se acercaban a la cola de clientes en sus casetas para intentar “robárselos”. Los barco-taxis dicen que son los repartidores de publicidad quienes se acercan hasta la puerta de su caseta para intentar quitarles los clientes. “El mercado es libre, nunca hemos dicho que seamos los mejores, no queremos tener incidentes, a nuestro repartidor le han dicho que es un ‘gorrilla’ cuando él se limita a dar publicidad, tenemos un horario establecido, pero no hay tarifa mínima ni máxima ya que no somos una línea regular”, añaden desde las tabarqueras.

 

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