COMERCIO
 

Guerra de firmas y reproches en el Mercadillo de Peña Grande

 
Viernes 15 de julio de 2016 0 comentarios
 

Los más de ochenta puestos instalados en el Mercadillo de Peña Grande no son del gusto de todos, tal y como se ha podido comprobar de forma insistente en las redes sociales y la pequeña “guerra de firmas” entre vecinos y mercadilleros. Una campaña de recogida de rúbricas que se ha puesto en marcha para defender sus respectivas posturas.

Los vecinos
Los vecinos aseveran que “las casetas tapan por completo la vista del paseo. No se ve el mar, que es el principal reclamo. Sin contar el tema del ruido o la falta de seguridad, que eso está muy estrecho”. Por otro lado, los comerciantes afirman que “cada año intentamos mejorar. Puede que no sea la mejor de las instalaciones, pero están infinitamente mejor que el año pasado”.
Del mismo modo, éstos aseguran en un escrito remitido a la Concejalía de Comercio que las casetas no sólo les tapan las vistas a la playa, también les dificultan el acceso a la misma, les impiden sentarse en el muro del paseo e, incluso, se arrojan basuras a la misma, amén del tema de ruidos, que aunque se han mitigado siguen existiendo (y son ya ocho los años así). Por todos los motivos anunciados, demandan un cambio de ubicación de las casetas. Usuarios que no residen en la zona también se han puesto en contacto con el Periódico Santa Pola para manifestar su desacuerdo por la ubicación de las casetas: “el paso es muy estrecho, no corre nada de aire y hace un calor sofocante, además de tapar completamente las vistas”. No dudaba en poner en duda “la seguridad de la zona, porque cuando haya mucha gente no sé qué va a ocurrir, nos obligan a bajarnos a la calzada, queramos o no”.

Los comerciantes
La visión de los comerciantes de Peña Grande dista, y mucho, de la de algunos usuarios y de algunos vecinos. Santiago Sánchez ha sido el responsable de iniciar la recogida de firmas en apoyo a esta iniciativa comercial, “de momento, ya llevamos seiscientas. Los comercios de la zona, como heladerías o restaurantes, nos apoyan, porque le damos un impulso. Esperamos doblar el número de aquí al domingo, último día de recogida”.
Sobre las críticas vertidas “nos parece que ninguna tiene fundamentos. Las de que les producen calor a los edificios las casetas, es de risa. Los accesos a la playa están en el mismo sitio donde estaban y no hay ninguna caseta delante. El año pasado se quejaban de ruido, porque se montaba y desmontaba. Pues bien, se soluciona el tema por parte del Ayuntamiento, y les molesta. ¿El año que viene, si son flotantes los puestos, también se quejarán?”.

El concejal
Por su parte, desde la Concejalía de Comercio y Mercadillos aseguran que “la instalación contempla todas las medidas de seguridad. De hecho, el conjunto de las casetas ha sido revisado por la Policía Local”. Se ha inhabilitado temporalmente el paso de cebra de la curva (que sólo llevaba a la isleta), teniendo dos pasos de peatones más localizados a menos de cincuenta metros, en ambas direcciones, con la colocación de vallas protectoras en algunos puntos de paso y evacuación.
La zona contempla salidas de evacuación, la separación entre casetas, incluso las medidas óptimas de venta, “tomando la decisión de tener casetas de 3x2,5m. La ‘estrechez’, con algo más de tres metros, en forma de galería comercial en la playa (que representa menos de 45 metros de longitud), puede gustar o no, es legítimo. Y asumimos la responsabilidad”, explica el edil.

Adaptar y optimizar
Para el año que viene, no descartan tomar medidas que permitan adaptar y optimizar las condiciones de este mercadillo. “Me gustaría recordar que la gran mayoría de los mercadilleros presentes son familias del pueblo, que necesitan estos ingresos para poder sustentarse a lo largo del año”.
Es consciente el edil Samuel Ortiz de que las casetas han podido afectar a algunos vecinos, “pero siempre menos que en años anteriores, porque ya no tienen que montar y desmontar, con todo lo que ello conlleva”. También lo es el innegable impacto paisajístico y visual “y tiene sus aspectos negativos o positivos, muchas veces mejorable. En Santa Pola existen otras actuaciones paisajísticamente impactantes, y muchas de ellas ya son irreversibles, lamentablemente”.
Finalmente, adelantaba que, el año que viene, cuando se haya ganado más zona peatonal en González Vicén (el proyecto prevé que abarque hasta la confluencia con la C/ del Mar, “se valorará tanto un cambio en la orientación como la localización del mercadillo de Peña Grande”.

 

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