Yolanda Seva, alcaldesa de Santa Pola, fue la encargada de leer en Pleno extraordinario del pasado viernes, 9 de octubre, Día de la Comunitat Valenciana, una declaración institucional que daba comienzo destacando el orgullo de ser valencianos, tanto de nacimiento como de adopción. Un orgullo que viene reflejado por “nuestras señas de identidad, por nuestra bandera”.

En la conmemoración de esta señalada fecha se destacó que esta misma está cargada de significados “que nos transportan a recordar nuestro pasado y que nos lleva a repasar nuestra identidad. Una fecha para recordar lo que somos y para reivindicar lo que queremos ser”.
Con el 9 d’Octubre se quería hacer un llamamiento a todos los valencianos y valencianas a que disfrutasen de un día de fiesta, pero no sólo eso, “también ha de ser motivo de reflexión sobre las cosas que han de mejorarse entre todos”.
Prioridades
Ya a nivel local, además de recordar quiénes somos y de dónde venimos, puso el acento en la Santa Pola del futuro: “una villa”, enmarcada dentro de una Comunidad Valenciana, “donde la prioridad sea el bienestar de las personas, con una educación de calidad, una sanidad pública y universal, una sociedad donde el trabajo sea un derecho y donde las condiciones del mismo sean dignas”.

En la declaración se recogía el deseo de todas las fuerzas de llegar a ser un mundo solidario “entre países y personas”. En definitiva, todos los grupos representados en el Pleno desean “una sociedad que avance, que mejore. No una sociedad que recule en bienestar, que retroceda en derechos sociales”.

Cada día se demanda una política, un sistema más participativo, “y un sistema económico y social más justo”, que pasa por una reforma de las instituciones, una mejor distribución de la riqueza y una mayor atención. “Es tiempo”, decía Seva, “de redoblar esfuerzos para garantizar la mayor pulcritud en la gestión pública”.
Juventud y futuro
Dentro de todo este proceso de transformación, los jóvenes necesitan “tener un papel determinante, pues son la generación mejor formada de nuestra sociedad”. Es imprescindible, por tanto, un cambio que apueste por un nuevo modelo de crecimiento económico, “capaz de generar trabajo y que garantice a la juventud expectativas de futuro y oportunidades en el presente”.

Han de ser los ayuntamientos, “las instituciones más próximas los jóvenes, a toda la sociedad, quienes hemos de ampliar todos estos compromisos y establecer una estrategia. Es el momento de cambiar las formas de hacer las cosas” y, sobre todo, la política, “recuperando los valores colectivos que hemos perdido como sociedad valenciana y reconocer el papel fundamental que ha de jugar la juventud en este proceso de cambio”. Un cambio en el que también ha de estar presente la política municipal.
Un país
Ante la mencionada fecha, el Ayuntamiento de Santa Pola quiso reafirmar su “claro y decidido compromiso en la defensa del valencianismo y de un país que es su gente y su territorio; su aire y su mar; su lengua y su cultura; su historia y sus luchas por la justicia y la solidaridad y por su dignidad como personas y como pueblo”.










