Los pies de los festeros son los que más sufren durante estos días. Actividades como los pasacalles, desfiles, Ofrenda o Procesión, obligan a realizar caminatas que exigen la utilización de un calzado adecuado para que éstos no se vean especialmente castigados. El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha señalado que es recomendable utilizar un calzado que respete el ancho del pie, que sea flexible, estable y antideslizante.
Niños y mujeres
En el caso de las mujeres, el tacón debe ser ancho y no sobrepasar los 3 cm de altura. En el caso de los más pequeños, la mejor opción sería utilizar unas merceditas forradas o un zapato que garantice su sujeción porque si no suelen cansarles al tener que realizar mayor esfuerzo al caminar. Para llevarlas de una forma más confortable, se pueden elaborar con una mayor cobertura del antepié, acordonadas al tobillo o incorporar elásticos, que garantizarán mayor estabilidad y, por tanto, harán más agradable la caminata.
Junto a esto, desde el ICOPCV se ha señalado que es imprescindible haber estrenado con anterioridad el calzado para evitar rozaduras, laceraciones, ampollas y metatarsalgias (dolor en la parte delantera del pie), que son las afecciones más comunes en los pies durante estos días de gran actividad.
Pinkies
Por otro lado, como es frecuente que los calcetines molesten mucho por las costuras y el dibujo calado, es recomendable la utilización de protectores para la planta (los conocidos “pinkies”) que evitarán las molestias y roces en esta zona y en los dedos.
Al llegar a casa, es importante aplicar baños de contraste de agua fría y agua tibia y masajes con aceites esenciales o cremas (de jengibre, cremas a base de castaño de indias, tintura de árnica, esencia de menta o aceite de romero) que ayudarán a relajarlos y desinflamarlos.









