La plataforma social Facebook, que aglutina a más de 1.350 millones de usuarios activos, siempre ha tenido críticas, entre ellas la falta de privacidad, la potencial incitación al odio de algunos de los mensajes que allí aparecen y el intrínseco peligro que conlleva su uso sin supervisión para niños y adolescentes.
El botón de “compartir” permite, con un simple click, distribuir todo tipo de contenidos, clips, imágenes, anuncios, chistes cargados de machismo, etcétera. Desde el de una joven que vierte aceite alegremente sobre el motor de un coche porque “a esta le dijeron que hay que echarle aceite al motor”, hasta dos niñas peleándose sin que nadie las separe, con un corro de gente muriéndose de risa.
Mati P.Quislant, técnica del departamento de Igualdad de la Mujer, expresaba que, a través del Facebook se siguen viendo mensajes machistas y que la desventaja de esta red es que su alcance es enorme. Por una parte, declaraba que la difusión puede ser positiva si el mensaje que se quiere transmitir es bueno, “pero que también puede traer consecuencias negativas en caso contrario”.
Micro-machismos
“Los micro machismos”, agregaba, “están a la orden del día. Se cuelgan chistes o láminas cortas que encierran una filosofía machista a la que todos le reímos la gracia”, confirmaba la técnico. Asimismo, destacaba que realmente no se ve el fondo de lo que recogen este tipo de cosas y que al persistir en esta conducta y encima, compartirlo, todo se difunde.
No son pocos aquellos que distribuyen fotografías con mensajes como: “Con esto voy a controlar tu vida… luego voy a controlar tu casa y tu coche”, le dice una niña a un niño mientras le enseña sus partes pudendas
¿Y en casa, qué?
“Se está haciendo un gran esfuerzo institucional para que los mensajes sean de igualdad pero, en casa, los padres o el hermano mayor siguen perpetuando clichés y tópicos”, afirmaba Quislant. Es difícil distinguir mensajes subliminales en la publicidad o en diferentes series y que los adolescentes sepan verlos, “lo mas fácil es imitar conductas de manera arbitraria”, manifestaba.
Quería recalcar Quislant que el contenido insustancial de Facebook presenta a la mujer de una forma superficial. “Bien es cierto que hay usuarios con mentes más abiertas y mayor longitud de miras pero, la mayoría, sigue presentando contenido vano, con chistes, postales, o videos de la mujer como ama de casa o una que sufre por amor, por ejemplo”, mencionaba la especialista de Amics.









