¿Qué supone el haber sido finalista a los premios Joven Empresario para ti?
El reconocimiento a un gran trabajo que estamos desarrollando todo el equipo de Astilleros Santa Pola desde la dirección a la producción y sobre todo en lo referente a la apertura de nuevos mercados y la realización de los nuevos proyectos a través de las líneas de I+D+I como pueden ser los proyectos concedidos por el CDTI , IBEROEKA, IMPIVA e INFO para la creación de nuevos materiales para la construcción naval, transferencias de tecnologías y creación de nuevos productos, con lo que estamos a la espera de firmar grandes proyectos con primicias a nivel mundial dentro de la náutica profesional.
¿Qué aportas, desde tu juventud, a tu empresa familiar?
Aporto la ilusión y la fuerza para conseguir los proyectos que estamos creando combinándola con la diplomacia y la motivación con el personal local en otros países, ya que el cambio cultural es muy fuerte y una mala expresión puede convertir un proyecto glorioso en un proyecto desastroso.
¿Cuáles son, en tu opinión, las principales dificultades que se encuentran los jóvenes para llegar a ser empresarios?
Creo que la falta de financiación y de confianza hacia los proyectos que se les presentan a las entidades financieras, a esto se le une el pesimismo reinante a nivel global en cualquier sector y actividad, con este pesimismo tan introducido en la sociedad unido a lo que he mencionado primero, hace que cualquiera se lo piense mucho el ser empresario, pero también hay que reconocer que es una vía de escape para la gente que no tiene ningún tipo de ingreso, ya sea que esté en el paro y se le haya acabado y busque cualquier tipo de fórmula creativa para tener un ingreso extra y o el trabajador que vea nichos de mercado y dé el cambio de asalariado a empresario.









