Tres reuniones han tenido lugar a lo largo de la semana entre vecinos de Gran Alacant, que la pasada semana acudieron al Pleno para exponer sus quejas ante la Corporación (de forma algo acalorada), empresa constructora y técnicos de urbanismo, además del propio alcalde con el técnico de la obra. El lunes se reunieron afectados y técnicos en el Consistorio santapolero para intentar buscar soluciones capaces de satisfacer a todas las partes. Pero, aún así, surgió la disensión en el tema del vallado. Ni todos los vecinos quieren que se valle la zona, puesto que sacan sus perros a pasear por ahí, ni la empresa tiene la obligación de vallar (al menos con la ley en la mano). Así y todo, se llegó al acuerdo de estudiar el vallado de parte de la obra y poner una malla de ocultación que sirva, esperan, para poder mitigar el paso del viento con partículas cargadas de arena.
Otra de las peticiones por parte de los vecinos de Gran Alacant fue que se llevasen el “gran montón de arena” dentro de la zona de obra, propiamente dicha. Hecho que se descartó porque, entre otras cosas, las arenas exteriores del mismo ya se encuentran compactadas. De hacerlo así, aseguró Lola Gadea, edil de Urbanismo, “aún serían mayores las molestias provocadas por el movimiento de áridos”. Al punto de acuerdo que sí se llegó, y sugerido éste por el Alcalde, fue el de poner una “gran lona que tape la parte superior del montón, para evitar la mayor parte de las molestias cuando el viento de levante sople con fuerza”. La tercera y, se espera, definitiva solución al problema se encontró a propuesta de uno de los vecinos de Gran Alacant. No es otra que la compactación de la tierra existente en la zona de paso de los camiones. “La empresa se comprometió a comenzar con los trabajos de nivelación a finales de esta misma semana. Posteriormente, comenzará el trabajo de compactación mediante rodillo o apisonadora, añadiendo grava y agua para asegurarnos que, así, el polvo que levantan las zahorras con el paso de camiones es mínimo”, apunta Gadea. Este hecho fue comprobado por la redacción de este medio ayer jueves a mediodía y sí, comenzaron los trabajos de nivelación
En cuanto al análisis del polvo que demandaron los vecinos en el Pleno, recordaba la titular de Urbanismo que son áridos inertes, “con la misma composición que el suelo de la zona pero, aún así, nos ofrecimos a pasar la factura correspondiente si ellos encontraban un laboratorio capaz de analizar el polvo y de encontrar sustancias nocivas en el mismo”.
El resto de propuestas presentadas a lo largo de esta semana tales como la paralización total de las obras, la eliminación del material acumulado de la zona, la búsqueda de un sistema de riego por aspersión en todo el recinto o el vallado completo del mismo se rechazaron por, “económicamente poco viables y, a todas luces, no garantizaban que el problema se minimizaba a cero”. De momento, queda ver la satisfacción vecinal tras la mencionada compactación de zonas y materiales.









