Con el objetivo de informar a los ciudadanos sobre las afecciones veraniegas más comunes, de los síntomas que provocan y cómo prevenirlas, distintos profesionales sanitarios participaron ayer en el Baluarte del Duque en el debate “En verano: proteger, alertar y socorrer”. El doctor José Antonio Gutiérrez, jefe del servicio de Urgencias del Hospital General de Elche fue uno de los ponentes.
¿No está la población suficientemente concienciada sobre los riesgos que determinados comportamientos pueden tener en verano?
Pasa como con todo, los ciudadanos sí que saben que existen esos riesgos, pero hay quien es más consciente y asimila qué debe hacer para evitarlos y hay quien, a pesar de todo, asume esos riesgos y tiene un comportamiento erróneo. Pasa como con el tabaco, saben que es perjudicial, pero siguen fumando.
¿Siguen llegando al hospital, por ejemplo, casos de quemaduras solares?
Sí, siguen llegando, por desgracia, quemaduras de segundo y hasta tercer grado. Las de primer grado, que son un enrojecimiento de la piel, son de carácter más leve y tienen una solución más fácil. También hay que tener en cuenta si la superficie del cuerpo afectada es pequeña o grande. Si la quemadura se extiende a todo el cuerpo el problema es más serio, no depende solo del grado, sino también de la extensión.
Su charla se ha centrado en la salmonela…
Sí, he hecho un pequeño esbozo para saber qué es y qué la provoca y, sobre todo, he tratado de dar consejos para prevenirla. Por ejemplo, nunca hay que romper la cáscara de un huevo en el mismo recipiente en el que se va a batir, ya que la salmonela suele estar en la cáscara. Se debe hacer en el aire o en otro recipiente. Hay que limpiar la cáscara justo antes de partirla y no lavar los huevos para guardarlos en la nevera. Es importante lavarse bien las manos a la hora de manipular los alimentos, cocinarlos y conservarlos bien. Refrigerar los que sea necesario y guardarlos en zonas estancas, sin mezclar los alimentos crudos con el resto.
¿Aumentan más las urgencias en verano?
En esta zona se incrementan entre el 10 y el 20% pero porque también aumenta la población y, a mayor población, más urgencias. Hay que tener en cuenta que hay mucha gente mayor, que tiene patologías crónicas.
A pesar de los recortes, ¿hay personal suficiente para atender esas urgencias?
El personal que atiende urgencias necesita una formación muy específica. A la hora de sustituir vacaciones, lo que solemos hacer, desde hace años, es echar mano de los residentes que acaban en mayo, con lo que nos aseguramos una buena atención en verano.
Siempre se dice que los ciudadanos abusan de las urgencias hospitalarias…
Parece que la gente entiende que no hay que abusar de las Urgencias, pero luego, cuando tiene un problema, suele preferir ir al hospital. A tiempo de ir al hospital siempre van a estar. Si un médico de Atención Primaria ve que es algo grave, les va a derivar al hospital. Nosotros, siempre que va alguien a Urgencias, le atendemos, pero damos prioridad, como es lógico, a los casos más graves. Así es que, si es algo leve, yendo al hospital van a tener que esperar mucho más.









