El Ayuntamiento convocará en breve dos plazas de vigilante fiscal, al estar prácticamente redactadas las bases. Será un C2, escala Bachiller, “al ser unas bases complejas, ya que se necesita el conocimiento de ordenanzas, reglamentos y el manejo de terminología muy concreta”, declaraba Antonio Pomares, edil de Personal, quien añadía que “a estos niveles, se asemejaría a un auxiliar administrativo”.
Organizativamente, estas dos personas que cubrieran las plazas pasarían a formar parte de Rentas, “pero dependerían en su acción de la Policía, Infraestructuras y Urbanismo”. Su cometido sería el de reforzar la vigilancia tanto de las posibles infracciones urbanísticas como licencias de apertura, ocupación de vía pública, etcétera. Serán técnicos encargados de informar a la Policía, “quien tiene la potestad de hacer cumplir las ordenanzas”.
Las plazas serán de personal interino y van a poder sacarse en breve “porque hay consignación económica de cara al año próximo”. Pomares apunta, además, que “es importante que estas personas sean funcionarios, porque será un refuerzo positivo”.









