El Castillo también se convirtió en un escenario emblemático para rendir homenaje a la gente que ha dedicado toda su vida al mar. Como cada año, la Unió de Festers de Santa Pola mostró su admiración hacia Francisco Fuentes Blasco, Josefina Navarro Sempere y Vicente Fuentes Sánchez. Tres personas cuyo día a día ha estado orientado a su trabajo en el mar.
Los tres homenajeados contaron con el apoyo de familiares, amigos y visitantes que quisieron formar parte de ese momento tan especial y emotivo en la vida de estos santapoleros.
Para que tanto ellos como todas aquellas personas que fueron testigos del homenaje, entendieran y apoyaran el trabajo de éstos durante sus vidas, la narración de su biografía estuvo acompañada de una proyección de fotografías que permitió a los allí presentes conocer de primera mano todo lo que aconteció en la vida de estas personas.
El primero de los homenajeados, Francisco Fuentes Blasco, conocido como Paquito “Cañaño” tiene 85 años y ha dedicado sus 46 años laborales al mar. A los 14 empezó a trabajar en el barco de su padre, “El Temerario” y de ahí se enroló en diversos barcos. En 1952 se casó con la que hasta hoy es su mujer y fruto de la relación tuvo dos hijos. A los 60 años se jubiló y desde entonces dedica su vida a lo que más le gusta, ver el fútbol, enviscar, estar con sus biznietas y cuidar de su mujer.
Josefina Navarro Sempere, más conocida como Fineta “la Miana” representa al colectivo de pescateras de Santa Pola, concretamente a la Zaga de las mianas pescateras. Comenzó vendiendo pescado en el campo con su madre. Posteriormente, a los 12 años empezó a hacer red de molde plano y a los 15 lo tuvo que dejar para cuidar de sus abuelos. Se casó en 1956 y tuvo seis hijos. Cuando su madre dejó la profesión, ella y su marido cogieron las riendas del negocio y empezaron a vender pescado en el muelle y en la plaza de abastos hasta que la enfermedad de su marido se lo impidió. Junto a sus hijos y sus nietos, se considera una mujer afortunada.
Vicente Fuentes Sánchez tiene 69 años y empezó a trabajar a los 8 años de menador. A los 14 años obtuvo la libreta del mar y se enroló en el Mari Ritín, en el que permaneció seis años pescando en Málaga. A partir de ahí trabajó en diversos barcos y sufrió algunos percances. A los 56 años y debido a una enfermedad pulmonar tuvo que dejar su profesión. Ahora emplea su día a día pintando cuadros y realizando trabajos tales como la realización de puertas de hierro o de rejas. Su carácter optimista es una de las claves que da a entender el transcurso de su vida.
La noche dedicada a la gente del mar también tuvo un hueco para rendirle homenaje a José Ramón García Fuentes, anterior patrón mayor, que fue galardonado con el emblema “Rumbo Marinero” por su buen hacer al frente de la Cofradía de Pescadores y que fue entregado, como cada año, por la comparsa Pescadores.
La Coral Levantina de Santa Pola fue la encargada de amenizar la gala y concluir una noche orientada al mar y a sus gentes.










