Plantar acelgas, espinacas, rábanos y perejil en el cole. Es una actividad que hace unas semanas realizaron los alumnos del colegio Joanot Martorell con el apoyo del voluntariado medioambiental. Se trata de una iniciativa que se enmarca dentro del proyecto “Ayúdame a recuperarme” de la Oficina Municipal del Voluntariado.
“Este programa tiene dos partes: una enfocada a la educación en valores, que se trabaja en el aula, a través de talleres de educación medioambiental. La otra parte, es la práctica en la que a través de la creación de huertos y jardines se ponen en práctica algunos de esos valores trabajados”, indica Mati Quislant, responsable de la oficina. El proyecto se inició en el Joanot Martorell y se extenderá a otros colegios. Los niños elaboraron los carteles identificativos en el aula y colaboraron con el personal voluntario en la siembra. A partir de ahora es el centro el que utilizará ese huerto para actividades didácticas, contando con el voluntariado para el asesoramiento.









