A las 21.30 horas del pasado martes, el personal destinado a limpieza del colegio Vicenta Ruso de Gran Alacant daba el aviso al resultarles imposible contener la gran cantidad de agua que estaba entrando dentro del pasillo y las aulas de Infantil. Acto seguido, la directora del centro, María José López, avisó al Ayuntamiento y, éstos, a la Policía Local, quienes acudieron para constatar in situ el estado de las instalaciones “y seguir monitorizando el centro para checkear que la cosa no fuera a más”, declara la directora.
El miércoles, alrededor de las 08.00 horas, verificaron cómo el agua estaba presente en los pasillos y había entrado hasta en siete clases del módulo Infantil, en la parte baja del centro docente. El mismo miércoles por la mañana, a primera hora, se personó en el Vicenta Ruso Inspección Educativa, los ediles de Educación, Infraestructuras, técnicos municipales y la alcaldesa.
Toda vez analizados los daños (menores, en todo caso) se procedió a retirar el agua de aulas y pasillo, “yo misma he estado desde las ocho recogiendo agua y nos cercioramos de que, pese a los esfuerzos y dejar prácticamente seca la zona, los niños no podían entrar en las clases, pues el suelo estaba resbaladizo”.
Suspender las clases
Por este motivo, se decidió suspender las clases de los 175 niños que acoge el módulo de Infantil, “a la espera de que el jueves esté todo seco y en perfectas condiciones”. Fueron los niños que acuden en autobús a quienes no dio tiempo de avisar a primera hora a sus padres “porque era muy difícil. Los hemos atendido, distribuido en dos grupos (3 y 4 años), pero no han tenido clases regladas”.
Al saber que no había clases, algunos de los progenitores cuyos hijos acuden en bus, acudieron posteriormente al centro, llevándoselos a casa.
Ni gota en las prefabricadas
Las aulas prefabricadas, las cuales están situados en un módulo anexo al colegio, no han tenido una sola filtración. “No ha entrado ni gota”, afirmaba la directora, quien sí que explicó que “con las primeras lluvias, en el mes de septiembre, cuando aún no había alumnos en el centro, detectamos bastantes goteras. Se avisó a la empresa, retocaron la cubierta durante un par de días y no han vuelto a aparecer”.
En concreto, son 250 los alumnos que cursan clases en el módulo de prefabricadas, del total de 850 niños que tiene el Vicenta Ruso. La directora explicaba que la ratio en estas aulas, de 50 metros cuadrados, no llega a 25 niños como máximo, “cuentan con aire acondicionado, pizarra digital, audio, etcétera. Desde el centro hemos puesto todo lo necesario para que lo noten lo menos posible”.
Fallos a resolver
Sí confirmó la directora que están pendientes de solucionar algunos fallos “como la pista deportiva, la zona de sombra, el alumbrado exterior. Deficiencias todas ellas que están notificadas a Conselleria y Ayuntamiento, cada uno la parte que le toca”. Tiene constancia de que ambas instituciones han solicitado los preceptivos presupuestos para la puesta en marcha de las mismas: “va despacio, pero sigue hacia delante”.









