COFRADÍA CRISTO DE LA AGONÍA Y CRUZ DEL MAR
 

El trabajo y la implicación de todos hacen posible el procesionar

 
Jueves 17 de abril de 2014 0 comentarios
 

Rosario Rodes, presidenta de la Cofradía Cristo de la Agonía y Cruz del Mar, asegura que “es muy difícil coordinar un número grande de personas, para lo que es Santa Pola, pues en otros sitios sería irrisorio. No solo porque somos personas de muy distinto carácter y el intentar que todos salgan a una, cuesta un poco”. Pero la coordinación no es sólo responsabilidad suya, “pues estoy muy agradecida a la gente que compone la Cofradía que represento, así como a mi junta directiva, al capataz, al jefe de músicos, etcétera que, sin su ayuda, esta gran familia no podría ponerse en marcha cada Semana Santa”.
Dos son las imágenes con las que procesiona y “este año, por primera vez, con Cruz de Guía, portada por los niños de la Cofradía. Tuvimos el honor de que se bendijera en la Parroquia, a cargo de Don Carmelo, el domingo, 30 de marzo”. Doce son los portadores, más un capataz y una ayudante del mismo. “Algunos de ellos”, señala Rosario, “llevan procesionando con nosotros desde antes de nacer. En concreto, la madre del capataz retrasó un día el nacimiento de su hija para asistir a la Misa de Confraternidad. Mis hijos también oyeron los tambores dentro del vientre, al menos la pequeña. A mí, para poder ponerme el traje de nazareno, tuvieron que subirme a una mesa. Esta es sólo una pequeña muestra de la tradición familiar que se respira”.
En cuanto al resto de las imágenes, destaca especialmente el Cristo de la Agonía. “Me gustaría resaltar que el Cristo fue donado por la familia Buades-Clement para dar gracias que se había acabado la guerra. Por eso el nombre de la imagen es Cristo de la Paz. Al pasar a formar parte de la Semana Santa se le atribuyó, por ser un Cristo en el trance de la muerte, la Agonía”.

Un paso complicado

Procesionar con ella, por el tamaño que tiene (la más alta, con más de tres metros) “es complicado por la gran dimensión de la talla. Simplemente hay que fijarse continuamente en los cables que cruzan las calles, los cuales hay que levantar a cada paso. También tenemos que tener cuidado con los árboles del Mercado y de la Glorieta, pues el año pasado al pobre Cristo se le rompió un dedo… pero bueno, pequeñas anécdotas, pues quiero agradecer profundamente la ayuda que nos presta el Ayuntamiento podando los árboles de Glorieta y Mercado para evitar cualquier tipo de problemas”.
La Cruz del Mar “es la hija pequeña por la cual tenemos devoción todos”. Al igual que el Cristo, es una imagen sobria, “de hecho, ni tiene talla, solamente la Cruz con un Sudario de Redes”. Su historia, como la historia de la villa, se entronca con el mar, “pues fue un marinero que, al ver procesionar una Cruz del Mar en otra localidad, quiso importar la idea a Santa Pola. Habló con la Cofradía, con un astillero del pueblo (que hizo tanto cruz como andas) y, desde el año siguiente, procesiona en Miércoles Santo”. Con la Cruz del Mar se reza un Viacrucis que va desde el puerto (donde se dice una oración por todos los difuntos del mar), al Calvario y hasta la Parroquia.

Gracias a la música

En cuanto a la música, Rosario quiere destacar y agradecer la labor de su propia banda de tambores, “de aproximadamente 25 jóvenes, salvo dos que son mayores, de más de 80 años alguno, que no han fallado nunca”. El Viernes Santo, la banda de la Associació Musical Mare de Déu de Loreto “es la que se suma a la banda de tambores. ‘La Madrugá’ es el nombre de la pieza que interpretan cuando comienza a procesionar el Cristo. Para finalizar, en la puerta de la iglesia, tambores y banda unidos acometen ‘La Saeta’, “que a nivel personal me llena de emoción, pues todos los nervios de la Semana Santa se rompen e inevitablemente, saltan las lágrimas”.
Siguiendo con emociones y sentimientos, Rodes quiere agradecer la colaboración de Bernardo Ortega, “que todos los años nos canta una saeta maravillosa y desgarradora, que provoca olés y llantos entre los presentes… y hasta de los costaleros, cuando dice aquello de ‘para el paso, costalero…’”.
Finalmente, la presidenta de la Cofradía Cristo de la Agonía y Cruz del Mar quiere dar las gracias por la “colaboración y participación de todo el mundo. Animo también a la gente de Santa Pola a que salga a la calle, aunque llueva, pues estos días son únicos y hay que vivirlos con la intensidad y el recogimiento que merecen”.

 

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