Las costaleras de la Inmaculada Concepción son jóvenes solteras que se prestan a levantar a la Virgen. Suelen hacerlo tanto en su día, el 8 de diciembre, como el Domingo de Resurrección, que este año cae el 5 de abril. El grupo está compuesto por unos 20 miembros. “Aunque normalmente para llevar el trono, solo se necesitan 16: ocho delante y ocho detrás y tiene que ser ese número porque si fuesen menos no se podría llevar bien”, así lo recalcaba Paqui Escolano, presidenta de la Cofradía.
Jóvenes solteras
Lorena Isabel Ripoll es una de ellas. Tiene 22 años y lleva cinco levantando a la misma. Ripoll explicaba que vive la Semana Santa en un solo paso y sentimentalmente por su hermano mayor, que falleció y era devoto de La Dolorosa. Además, afirma que también sale por su madre, “ella fue quien me motivó”. La joven manifiesta que para ser costalera tienes que sentirlo y sobre todo: “que de verdad te apetezca salir, pero que también depende de la situación personal y de cómo se encuentre cada uno”, recalcaba. Estefanía Fernández es otra participante mas y una de las veteranas. Lleva casi trece años levantando a la Virgen. La misma expresaba que se siente muy orgullosa de pertenecer al grupo y de hacer lo que hace, ya que le gusta mucho y le hace sentir bien. “Pienso que es algo inexplicable y muy emotivo”, explicaba.
Julia Castelló es otra de las integrantes, que “le tiene mucha devoción a la imagen”, y así lo comentaba la presidenta.
Una tradición
Escolano manifiesta que la tradición de que sean solo mujeres viene desde hace tiempo, “es una costumbre de aquí de Santa Pola y siempre se ha dicho que fueran chicas jóvenes, solteras y que no estuvieran casadas”.
Paqui Botella Abad, otra de las encargadas de la Inmaculada, aclaraba que lo del Encuentro se hacía antiguamente y fue por eso que quisieron volver a recuperar las costumbres, “ya que fue el momento en el que resucitó el señor y se encontró con su madre”. Botella recalca que un año salió La Dolorosa, pero no gustó y por ese motivo, se volvió al inicio, cuando salía la Inmaculada.









