La concejala de Servicios Sociales, Ana Blasco, ha visitado esta semana la playa accesible de Gran Playa en la que se unen la zona adaptada para personas con movilidad reducida y el área especial para discapacitados psíquicos, que ha sido este verano posible gracias a la subvención otorgada por la Fundación La Caixa a ADIPSA.
La edil ha estado acompañada por el director de la oficina principal de La Caixa en Santa Pola, Juan Martínez Pons, la presidenta de ADIPSA, Irene Gonzálvez, y la responsable de la Oficina Municipal del Voluntariado, Matilde Quislant.
“Las playas accesibles son una prioridad para nuestro Ayuntamiento porque damos la posibilidad de disfrutar de nuestro litoral a todas las personas con cualquier tipo de discapacidad, y esto permite un merecido respiro a sus familiares”, indica Blasco. La carpa de discapacitados psíquicos ha sido posible este año gracias a la implicación de diversas áreas municipales como los alumnos del Taller de Empleo, trabajadores en colaboración social y voluntarios de la oficina municipal.









