Buenos no, buenísimos los resultados que arroja a nivel comercial el paso de la Semana Santa por Santa Pola. La afluencia de visitantes ha sido, en esta ocasión, presagio de grandes cifras. El consumo no se ha retraído, si bien continúa algo más lento que en décadas anteriores, “pero, en líneas generales, hemos visto unos números como hace siete u ocho años atrás tanto en hostelería como en pequeño comercio”, indicaba Pepa Garri, presidenta de la Asociación de Comerciantes.
Un presagio más que bueno para ella de la próxima temporada de verano, en la que se espera un despegue definitivo de la actividad. De hecho, los datos del desempleo, muestran que la contratación en Santa Pola multiplica por tres la de la media nacional, firmando uno de los mejores meses de marzo.
Regreso del cliente
En cuanto a clientes, apuntaba Garri que “hemos visto nuevos pero, sobre todo, ha acudido gente que hacía cuatro o cinco años que no venía por aquí”, lo que es sinónimo de que su situación económica ha ido mejorando y pueden permitirse acudir a su segunda residencia.
La hostelería ha sido quien se ha llevado la palma, valga el símil, pues ha arrastrado fieles movidos por la climatología benigna y casi veraniega. “El público ha apostado por la playa y por el ocio a lo largo de todo el día”, equilibrando mucho las ventas y permitiendo visualizar los establecimientos llenos, lo que hace un pequeño efecto llamada.
Ocio nocturno
En cuanto al ocio nocturno, otro de los grandes caballos de batalla de la villa marinera, Garri declaraba que “en las zonas donde se ha dejado trabajar, se ha hecho bien. La gente está contenta”. Del mismo modo, aclaraba que “habrían tenido mejores resultados en el ocio nocturno si hubieran tenido más respaldo vecinal”. Recordaba que este tipo de establecimientos son “generadores de empleo, de contratos, de puestos de trabajo. Porque, en Santa Pola, no tenemos grandes empresas o industrias capaces de generar mucha oferta laboral. Dependemos del ocio y del comercio, junto con la pesca”.
Apoyo y concienciación
Por todos estos motivos pedía el apoyo y la concienciación del vecino con el fin de aunar intereses, negocio y descanso. “El ocio nocturno se demanda porque son muchos los que acuden a nuestros comercios y nos preguntan dónde poder salir a cenar, a tomarse una copa y a divertirse por la noche”.
Sobre el pequeño comercio, sensiblemente mejores han sido las cifras para los locales especializados en zapatos, así como ropa y complementos, “el público observa que hay una gran oferta, con variedad y consume. La diversidad y la originalidad funcionan”, explicaba Garri.
Pero no todo va a ser extremadamente positivo, también hay notas a mejorar. En concreto, la presidenta de la Asociación de Comerciantes señalaba que la Feria Medieval en el Castillo ha tenido algunas zonas grises, “especialmente aquellos feriantes que, pese a las indicaciones tanto de organización como de Ayuntamiento o Policía, aparcaban sus furgones, impidiendo la visualización de los comercios que rodeaban al Castillo”. Para próximas ediciones, se insistirá más aún si cabe, “pero lo que no puede controlar la Concejalía es a quienes se saltan, sistemáticamente, las normas a la torera”.
Se ha vendido, pero lo económico
En cuanto al sector del mueble, las ventas se han incrementado notablemente. Sin embargo, el cliente no ha optado por productos de alta gama, sino que se ha ido a lo barato y práctico, “mayoritariamente, para amueblar apartamentos. Se han cambiado salones, sofás, etcétera. Gente que lleva retrasando la compra varios años y ahora se ha decidido”.
Aseguran que “no se pueden quejar y que lo ven como una excelente señal de cara al verano”. Sin embargo, los encuestados por este medio aseguran que no se han “contratado refuerzos”.
En cuanto a la procedencia del cliente, “sobre todo, de la Comunidad de Madrid”.
Familias y jubilados, de Madrid a Holanda, buscan el centro
Ha sido un auténtico reto para los establecimientos dedicados al alquiler vacacional, “porque han venido muchas reservas, sobre todo de última hora, procedentes, en su mayoría de España: Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid y Navarra, destacan por encima del resto”.
Del extranjero, alemanes, holandeses (los que más), noruegos y daneses. “Todos los extranjeros era la primera vez que venían a Santa Pola”, declaran, dado que empresas de ámbito europeo han apostado por la villa como nuevo destino vacacional debido a los precios competitivos y a su oferta, especialmente en materia deportiva y sus playas.
La zona de alquiler estrella ha sido el centro del pueblo, “porque los servicios están más cercanos. Gran Alacant tiene el boom más en verano. En época estival se busca disfrutar mucho de la terraza y la barbacoa”.
Sus proyecciones de cara al verano son de un incremento considerable. “Las reservas están en marcha desde hace meses”, señalan “y la ocupación puede ser notable”. La mayoría de las personas, familias y jubilados, repetirán aquí.
Gran afluencia pero bolsillo contenido en nuestros bares
En el sector hostelero, la afluencia ha sido muy buena. Se ha trabajado mejor en los negocios que llevaban abiertos y, en los nuevos, especialmente, “ha sido una locura”, declaran.
A nivel de gasto, aseguran que el “bolsillo estaba contenido pero, al venir mucha gente, se ha notado más”. Triunfan, eso sí, las tapas, que ha sido lo que el público ha buscado en su mayoría.
Los comentarios de proveedores también ratifican que la Semana Santa ha sido buena para todos, “desde el sector hostelero, hasta el del ocio nocturno. Pero, como todo lo bueno, corto”. Consideran, eso sí, que es un buen presagio de cara al verano, “puesto que siempre lo ha sido”.
Mucho público nacional, especialmente de la zona centro, así como de Elche, Elda, Novelda, Crevillente, “que son los que tienen segunda residencia”. En cuanto a extranjeros, ingleses y “sobre todo, franceses, que están viniendo cada vez más”.
Si tienen que poner un pero, “que hubiera durado dos semanas, no cuatro días”.









