Coincidiendo con la celebración del Día de la Constitución Noruega (17 de mayo) el Club Noruego de Gran Alacant quiso hacer entrega de tres donativos a otras tantas asociaciones no gubernamentales del municipio: Aracelia, Cáritas y Cruz Roja.
Alrededor de 120 personas, no sólo residentes de este barrio, también de La Marina o San Fulgencio, entre otras localidades, se dieron cita a las puertas del club social de esta organización, “un 50% más de lo esperado”, según declararon al medio. Allí, explicaron a los presentes una pequeña historia de su Constitución, la tercera más antigua, que bebe de fuentes como la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776) o la Constitución de Cádiz de 1812 (La Pepa).
Quisieron enfatizar que “si se compara la celebración de este día con otros países, en Noruega no hay desfiles militares, no hay armas, sí muchas familias con niños y música”. Hablaron de la importancia de compartir este momento con amigos, sin centrarse en las divisiones política o ideológicas, “y sí en los helados, las salchichas y algunas cervezas”.
Libros y comida
A continuación, uno por uno de los y las representantes de las distintas organizaciones sociales invitadas, recogieron los 700 euros de donativos y dirigieron unas palabras a la comunidad. En el caso de Aracelia (que dio las gracias en noruego), ésta ONG quiso poner el acento en la importancia de la ayuda que reciben, no sólo para seguir repartiendo comida, “también para la compra de libros o el mantenimiento de la escuela de tarde, que atiende a niños de tres a quince años”.
Por su parte, Cáritas recalcó su agradecimiento por el donativo que reciben “año tras años, por este gran favor que nos hacen para poder continuar con las ayudas que repartimos sin descanso. Gracias por contar con nosotros en esta ocasión tan especial, en un día tan importante para ustedes”.
Finalmente, Cruz Roja tildó de “entrañable” el gesto del Club Noruego, “máxime cuando son personas que no viven todo el año aquí”. Una ayuda que permite que se lleven a cabo “las numerosas actividades, ayudas y programas que se programan en Santa Pola”.
Así, tras la foto de familia, pudieron disfrutar los asistentes de tres grandes tartas (ágape noruego de lo más apetitoso) y un tiempo de relación entre Santa Pola y la lejana, pero cercana en su corazón, Noruega.









