A lo largo de los meses, muchas veces han sido las que la oposición a preguntado al Equipo de Gobierno, concretamente a Loreto Serrano por el “charco” que se forma justo delante de la Glorieta, frente al paso de cebra de la calle Muelle. Finalmente, tal y como apuntan los técnicos municipales, la mencionada humedad que rezuman las baldosas se debe a una confluencia de factores.
En primer lugar se ha detectado que el caudal de eliminación de las pluviales no es lo suficientemente ancho, además, a esto se suma el agua de baldeo diario, que tampoco puede filtrarse del todo debido, sobre todo, a la capa de Geotextil que protege de filtraciones de agua al parking del Castillo.
Desde el departamento técnico aseguraban que no se puede hacer una ampliación en la recogida de pluviales, “porque se necesita esa capa de Geotextil para el parking. Es una lámina de poco menos de un centímetro, pero necesaria. También coincide que es la zona más baja, lo que tiende a la acumulación”. Como solución, apuntan a realizar una actuación sobre el bordillo e indicar a Urbaser que aumente la frecuencia del limpieza de la canalización de aguas como medidas iniciales.









