Un conjunto de barracones de los años treinta, situados en el camino hacia el Faro de Santa Pola, son el punto de mira del gobierno local que los ha incluido en un anteproyecto para hacer de estas construcciones abandonadas un centro medioambiental de la Red Natura y a su vez un centro de interpretación de la guerra civil. La Concejalía de Cultura pretende que se declare Bien de Interés Cultural este conjunto de edificaciones que en su momento sirvieron al bando republicano como área de aseo, descanso y abastecimiento. Se contempla que los pabellones pasen a ser un museo donde quede expuesto el patrimonio histórico y ambiental a cargo de las Concejalías de Sostenibilidad, Turismo y Cultura. Son tres los barracones que actualmente se hallan descuidados y prácticamente en ruinas. Destaca el pabellón oeste por su dimensión, en el se alojaban los soldados para dormir y contaba con duchas y cocina. Existen dos espacios más pequeños por rehabilitar que eran las casetas de los oficiales, en ellos se ha planteado crear un punto de recepción. Este proyecto podría estar respaldado con una subvención por el programa del Consell que vela por la conservación y protección de los bienes inmuebles del patrimonio cultural de la Generalitat, en caso de ser desestimada se dedicará una partida anual de los presupuestos municipales.









