En el marco de su Plan de Ahorro Energético, el Ayuntamiento de Santa Pola está realizando una prueba piloto de eficiencia en el alumbrado público en la zona de Correos. Así, se han sustituido un total de doce antiguas lámparas por otras tantas de última tecnología led. “Estamos estudiando el rendimiento que dan estas lámparas y si el resultado es óptimo trataremos de ir implantando este tipo de iluminación en el resto de la localidad”, señala la edil de Servicios Públicos, Loreto Serrano.
Las luminarias tipo led que se han elegido proporcionan iluminación blanca, que contrasta con la luz amarilla del resto del alumbrado público. Se ha elegido para realizar esta prueba el principio de la calle Ramón y Cajal, en la zona de Correos y dos calles adyacentes, ya que desde los servicios técnicos municipales se había detectado que era una zona en la que la iluminación era insuficiente.
Así, con las nuevas luminarias tipo led instaladas se consigue entre un 65 y un 70 por ciento de ahorro económico, ya que cada lámpara anterior tenía una potencia de 240 watios frente a los 40 watios de las nuevas. Además, mejora visiblemente la iluminación de la zona ya que proporcionan más lúmenes que las anteriores.
Recordamos que en el pleno ordinario de septiembre el Ayuntamiento aprobó pedir una subvención a la Diputación de Alicante para renovar 223 farolas en el término municipal. En total se invertirán 120.000 euros, de los cuales 26.000 los aportará el Ayuntamiento de Santa Pola.
Modelo en Europa
El Instituto de Ingeniería de España (IIE) ha elegido como ejemplo ante Europa de ahorro energético el proyecto que desarrolla la Agencia Provincial de la Energía, dependiente de la Diputación de Alicante. El director de este organismo alicantino, Jose Luis Nuin ha explicado esta semana a expertos de la Unión Europea (UE) el modelo que está aplicando esta agencia para que los 141 municipios alicantinos puedan alcanzar en el año 2020 el objetivo de reducir en un 20% su emisión de CO2 gracias al descenso del 20% de su consumo de energía.
La Diputación de Alicante se adhirió al Pacto de Alcaldes a finales de 2009, como soporte para acometer el proyecto de reducir las emisiones de CO2. En la actualidad hay ya 111 municipios adheridos al plan, lo que coloca a la provincia en el tercer puesto, en el ámbito europeo, en número de adhesiones.









