Una asignatura pendiente en el panorama educativo santapolero es la escolarización en la primera infancia, entre los niños de 0 a 3 años. El Ayuntamiento está trabajando en la materia y “pretende impulsar la construcción de una Escuela Infantil Municipal que cubriría la oferta para esta etapa educativa empezando en el casco urbano y extendiéndola en el futuro a otros núcleos”, comenta el concejal de Educación, Tomás Martínez.
“Desde las Administraciones superiores y también desde la Unión Europea se están creando proyectos para la generalización de la educación en el tramo de primer ciclo y está demostrado que es muy importante la escolarización temprana de los niños para su mejor desarrollo”, añade el edil.
Y como el Ayuntamiento dispone de suelo público para uso educativo en la zona sureste del colegio Virgen de Loreto, ya está preparando los trámites para ceder el suelo para la construcción del edificio.
El inmueble ocupará una superficie construida de 700 metros cuadrados en una única planta. Estará provisto de todas las instalaciones necesarias que exige la normativa para escolarizar a un total de 140 niños de 0 a 3 años. Tendrá 9 aulas además de comedor, aseos adaptados con cambiador, sala de lactancia, patio de juegos, sala de usos múltiples o aula de psicomotricidad.
Dos empresas ya han mostrado su predisposición al Ayuntamiento para hacerse cargo del proyecto de esta Escuela Infantil Municipal, que supondría la inversión de una suma de alrededor de un millón de euros.
No obstante y a su debido tiempo, una vez esté preparado el pliego de condiciones, se hará un concurso público para adjudicar el proyecto, al que podrán presentarse todas las empresas que lo estimen oportuno.
“La Escuela Infantil Municipal contará siempre con el control, supervisión e inspección del Ayuntamiento y de la Conselleria de Educación. Sería de propiedad municipal y de gestión mixta.
Plazas
Según datos recabados por la Concejalía de Educación en estos momentos sólo hay dos centros autorizados por la Conselleria con todos los requisitos necesarios para poder acogerse a las ayudas del denominado “bonoguardería”: el Alonai (en el casco urbano) y Chiquitín (en Gran Alacant). Entre los dos suman un total de 157 plazas, lo que apenas supone el 16 por ciento de la población de 0 a 3 años residente en Santa Pola. De ahí la necesidad de disponer de más plazas para escolarizar a los niños en este tramo de edad.
Los padres que lleven a sus hijos a esta Escuela Infantil Municipal deberían abonar la diferencia que no cubre el “bonoguardería”, que son siempre 175 euros mensuales independientemente de la edad del niño. Así, el coste estándar calculado por la Conselleria para los niños de 0 a 1 años es de 400 euros mensuales, de los que la Administración autonómica aporta 228. Escolarizar a los niños de 1 a 2 años tiene un presupuesto de 315 euros mensuales, 140 de los cuales son abonados por la Conselleria. Y, por último, el precio mensual se reduce a 267 euros para los infantes de 2 a 3 años y la Conselleria aporta 92 euros.
Becas
No obstante, también se estudiará el modo de establecer becas para las familias más necesitadas y se regulará el régimen de ayudas para la escolarización de niños de 0 a 3 años en la localidad. “Pensaremos en la forma de reservar plazas suficientes que cubran las necesidades de las familias con menos recursos económicos”, añade el concejal de Educación, Tomás Martínez.









