A la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Pola ya ha llegado la numerosa documentación aportada por el agente urbanizador –Bancaja Habitat– del sector Balsares. Según comenta la edil delegada del área, Lola Gadea, éste es, sin duda el proyecto “estrella” a desarrollar en nuestra localidad. Y es que se trata de un plan urbanístico de gran envergadura, no sólo por su gran extensión, sino también por sus características. Se trata de una superficie de casi cuatro millones de metros cuadrados paralela a la N-332.
Las directrices marcadas por el departamento de Urbanismo han sido, ante todo “hacer un urbanismo más sostenible, ya que todas las instalaciones o infraestructuras del sector van encaminadas al ahorro de energía”, explica la concejala. Así, el urbanizador llegará a un convenio con la depuradora para que ésta amplíe su capacidad de depuración terciaria, con lo que toda el agua residual que se genere será reutilizada para riego.
Por un lado se regarán los campos de golf y también los jardines y zonas verdes municipales. Pero también está previsto el riego de las zonas verdes privadas ya que cada comunidad dispondrá de un punto de riego de agua no potable.
El proyecto contempla un análisis muy detallado de la orografía, con el objetivo de respetar los aportes hídricos al Clot de Galvany. “El estudio hidrogeológico no perjudica, sino que mejora la permanencia del humedal”, apunta la edil de Urbanismo. Así, mediante imbornales que comunican con unas pequeñas centrales se recogerá y canalizará el agua de lluvia hasta llegar al Clot, donde será vertida en una suave cascada, para evitar la erosión del terreno.
El proyecto también lleva aparejada mejoras en la comunicación y en la seguridad vial. Así, está prevista la creación de un bulevar de 25 metros de ancho con cuatro carriles de circulación (dos por sentido) que comunicará el casco urbano santapolero con Gran Alacant. Pero su construcción está condicionada por la construcción del paso soterrado que debe acometer el Ministerio de Fomento en la N-332. También habrá una gran rotonda de distribución que permitirá ir de Gran Alacant a Elche sin pasar por la Nacional.
“Es un sector con unas condiciones excepcionales de situación, un sector único y muy apetecible para la gente que le guste el deporte y la calidad de vida”, comenta Gadea. Así, se construirán dos campos de golf de 18 hoyos cada uno y también habrá pistas de tenis, de paddle, campos de fútbol para entrenar equipos internacionales “y todas las ofertas deportivas que nos lleguen”, señala la edil. Y dada la proximidad de Elche y Alicante y el enclave natural en el que está situado Balsares, junto a las Salinas y a la Sierra de Santa Pola “tenemos cubierta toda la oferta de ocio tanto desde el punto de vista cultural, como desde el medioambiental”, indica Lola Gadea. También hay suelo reservado para hoteles y zonas comerciales. En total hay capacidad para 4.200 viviendas entre apartamentos, bungalows y chalets unifamiliares. Ahora el proyecto entrará en la fase de exposición pública para quien lo estime formule las correspondientes alegaciones. Las obras comenzarán dentro de aproximadamente un año y según apunta Gadea “esperamos que el sector se vaya desarrollando a lo largo de los próximos 15 ó 20 años, ya que lo importante es hacer las cosas bien”.









