Una de las cuatro patas, vital, en la mesa de la Comunidad Educativa es la de los padres y madres de los alumnos que, junto con éstos, el profesorado y la Administración, intentan atajar el gran problema del fracaso escolar. Desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del Instituto Cap de l’Aljub, apuntan que han detectado “una desmotivación no sólo por parte de los alumnos, también por parte de los padres”.
“Con esto, queremos realizar una llamada de atención, porque consideramos vital para el óptimo rendimiento académico del alumno que los padres se vuelquen en su formación”, afirma Rosalía Pérez, presidenta del Ampa. Ésta, además, quería indicar que tienen una gran conexión con la dirección del centro, por lo que “en mi opinión, si los padres estamos pendientes de nuestros hijos, es más fácil detectar y poder resolver un problema”.
Buzón abierto
Pero no sólo problemas, también las potenciales mejoras. “Puede que un alumno observe una brecha en el sistema o se le ocurra una manera de mejorar las cosas o, simplemente, una iniciativa. Puede que no se atreva a hablar con Dirección, por lo que los padres, en este caso, somos el mejor vehículo para comunicarla”. Incluso, afirma Rosalía, el propio alumno puede ponerse en contacto con el Ampa para que su idea sea transmita a los canales oportunos bajo la cortina del anonimato.
Recuerda que existe un buzón junto a la puerta del despacho del Ampa en el que, tanto padres como alumnos, pueden depositar sugerencias, propuestas o quejas, “para cualquier cosa que necesiten”.
Absentismo parental
Sin embargo, el aspecto negativo que sí quiere dejar patente es el del “absentismo” por parte de los padres a la hora de acudir a las reuniones que el Ampa convoca. Prueba de ello es que a la Asamblea General estaban convocados, para el 17 de octubre, “los padres, tutores o representantes legales de más de 500 alumnos. Finalmente, a la convocatoria acudieron 29 padres. Y este año hemos batido un récord, porque el año pasado asistieron cinco”.
Pérez quiere resaltar que, los que más se involucran, vienen a ser los padres de los cursos de entre primero y segundo de ESO, “el resto acuden muy poco. No sabemos si los alumnos no entregan en casa las convocatorias, porque todos las reciben por parte del centro, o es que son ignoradas”.
Por más curioso que resulte, suelen ser los padres de los alumnos que mejor van, que mejor rendimiento académico obtienen, los que están siempre presentes, “acuden a las reuniones que convocamos, hablan con los tutores de cada curso, etcétera. Los niños cuyos padres tienen más implicación obtienen, por regla general, mejores resultados. El padre que acude, siempre está al tanto del rendimiento académico de su hijo. El que no, se lleva la sorpresa a final de curso, con lo que hay poco que hacer”.
Reconoce que es cierto que nos hayamos en una situación especial, económicamente tensa, donde las jornadas laborales se extienden más de lo pautado y donde nadie puede decir que no a las horas extraordinarias, “pero solamente convocamos una Asamblea General a lo largo del curso, lo que no implica que estemos ilocalizables. En Conserjería tienen los teléfonos del Ampa, por lo que, en cualquier momento y prácticamente a cualquier hora, pueden contactar con nosotros”.
No es cosa de recortes
Preguntada Pérez sobre si el fracaso es cosa de recortes, piensa que “esta situación no es nueva, siempre ha habido una gran cantidad de desmotivación de los padres. Ahora, con todos los recortes, la crisis y cosas así estamos un poco más susceptibles con este tema. O centramos todas las críticas en eso. Sinceramente, no creo que las cifras de fracaso o éxito escolar dependan en tanta medida de los recortes que ha introducido el Gobierno”.
Como soluciones, “aunque parece que siempre repitamos lo mismo: la implicación”. Insistía en el hecho de que es fundamental. Por ejemplo, puede que un alumno tenga un problema con una determinada asignatura, bien sea por el modelo de clases, el horario, la posición en el aula, los compañeros, el profesor, o por un largo etcétera de motivos. “Si esto lo atajamos a tiempo, si los padres lo comunican y se ponen los refuerzos necesarios, es bastante posible que se termine con el problema y que no desemboque en un suspenso generalizado”.
Inter-evaluaciones
Desde la Dirección del Centro informan que, como nueva medida, este curso, y para evitar sorpresas, se van a realizar “Inter-evaluaciones” a los alumnos de primero y segundo de ESO. Es decir, aproximadamente entre una evaluación y la siguiente, el profesorado va a informar sobre la situación académica actual del alumno con las pruebas efectuadas hasta ese momento y el seguimiento que diariamente se realiza, se enviarán a modo de informes por correo a los padres y madres de los alumnos, así los padres podrán conocer antes de la evaluación de diciembre la marcha de sus hijos.









