Los Segadores han vuelto a traer un año más el campo, pero eso sí con un ambiente festivo, a las calles de la Villa Marinera. Ellos se mantienen fieles a su estilo, luciendo sus “espardenyes” como calzado y poniendo como herramienta festiva la que tradicionalmente se utiliza para trillar, la horca, pero que en esta ocasión es un apéndice más del baile.
Además, en la intervención de la comparsa de los Segadores santapoleros en el desfile multicolor nunca puede faltar su gran horca, de unos 5 metros, que siempre abre su marcha, tras la bandera.
Este año, no obstante, ha habido ciertas innovaciones en los comparsistas. “Hemos querido dar un toque distinto a las faldas de las mujeres y hemos cambiado las telas”, comenta la presidenta de los Segadores, Pascuala Linares. Además, también se han incorporado nuevos comparsistas que han participado por primera vez en el desfile del día 6.
Y otro clásico también en la comparsa es el popular Antonio “El Molero”, quien con sus golpes de cadera y evoluciones con el abanico lograba las sonrisas y carcajadas de un cómplice público.
Y ya para finalizar, desde la carroza de cargos saludaban y sonreían al público los niños Francisco Pertusa y Ángela M. Pomares y los cargos mayores de la comparsa Segadores, Vicente Ramón Sempere y Mª Carmen Martínez.










