INICIATIVA CIUDADANA
 

Dos vecinas de la villa buscan firmas para acelerar el desbloqueo de la piscina

 
Viernes 2 de mayo de 2014 0 comentarios
 

Si no fallan las cuentas, ya son más de cinco los años que lleva el proyecto de la piscina cubierta de Santa Pola en el dique seco. Un proyecto que, si bien el coste económico para el pueblo ha sido nulo, la frustración no ha sido tal. Ante tal estado de frustración, Belén López y Julia Conejo, dos santapoleras comprometidas, han decidido poner en marcha una campaña de captación de firmas para presentarlas al Ayuntamiento y que “éste, a su vez, las haga llegar al administrado concursal que está bloqueando todo el proceso”.
A día de hoy, indica Belén, se llevan recogidas más de 800 firmas en distintos establecimientos de la localidad (sobre todo calles Elche y Muelle) y más de 260 en la página web www.change.org. “Nuestra intención es que haya una constancia real de la cantidad de personas que están altamente descontentas con la paralización del proyecto”, apunta Belén quien también añade que “no se trata de nada político, ni vamos contra el Ayuntamiento, todo lo contrario, sólo queremos que se nos escuche”.

Una cuestión de salud

Tanto Belén como Julia son nadadoras, “de siempre”. A nivel personal, Belén tiene una desviación de columna, “por lo que nadar para mí no es una cuestión de ejercicio, sino una necesidad”. En el caso de Julia fue la “indignación, porque los niños de Santa Pola no pueden dedicar ni un solo día a la natación. La gente mayor tampoco puede utilizar una piscina, no hay alternativa a piscinas exteriores o al mar”.

Frustración

Como ya se ha indicado, la frustración ante esta situación de bloqueo es el otro gran leitmotiv. “El vaso de la piscina ya se está deteriorando, algo que se puede ver perfectamente desde el Centro de Salud”, apunta Belén, quien añade que le consta que han ocurrido robos de material, actos vandálicos, “y todo eso sin contar que se ha convertido en una auténtica colonia de gatos”, añade Julia.
De la frustración pasan a la incomprensión, porque los datos no mienten y éstos dicen que Guardamar tiene tres piscinas para una población de 17.000 habitantes, Rojales, con poco más de 14.000, tiene dos. “Sin embargo, con más de 33.000 censados en el pueblo, no tenemos ninguna piscina pública, climatizada o no”.
No hay que olvidar, aseguraban, el gran coste económico que supone para muchas personas que necesitan nadar o que, simplemente, practican la natación como deporte. “Conocemos grupos que se van a Guardamar, otros a Torrellano o Elche. No hablamos de un deporte de lujo, simplemente de natación”.
En su escrito, que puede consultarse en www.change.org, simplemente poniendo en el buscador de ésta página “piscina de Santa Pola” y, posteriormente, entrar en el primer resultado que muestra la búsqueda, declaran que nadar es muy importante como medida terapéutica, por ejemplo para la compensación de desviaciones de la columna vertebral, enfermedades cardíacas, circulatorias, artrosis, artritis y obesidad. Con respecto a las personas mayores, aparte de ayudarles a mantener la fuerza física, la natación tiene como beneficios la mejora de la coordinación motora y la reducción del riesgo de sufrir caídas y rotura de caderas. Nadar, además, es fundamental para algunas discapacidades físicas e intelectuales.

Que levanten la voz

Por todos estos motivos piden que la gente levante su voz y haga oír sus reivindicaciones mediante la adhesión a su petición a través de una simple firma, tanto a nivel físico (en los distintos establecimientos donde están disponibles los folios con la petición), como a nivel virtual. “Sólo hace falta una firma, nada más. ¿Qué perdemos por intentarlo? Al menos, si finalmente no se hace nada, nos habremos quedado con la conciencia tranquila”.

 

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