Con gran tensión, ya que acudieron familias de los implicados, se ha celebrado esta semana en Elche el juicio por el asesinato del joven marroquí que murió en Santa Pola en las Fiestas Patronales de septiembre de 2008.
Aunque en un principio se preveía que el juicio iba a durar al menos cinco días, al final el Fiscal llegó a un acuerdo con los acusados, que aceptaron su culpa. Un padre y un hijo han sido condenados a diez años de cárcel, frente a los 20 que inicialmente se pedían, mientras que el tercer implicado, que fue cómplice pero no autor material, ha sido condenado a siete años de prisión.
La familia de la víctima recibirá 300.000 euros en concepto de indemnización.









