Los vecinos de la urbanización Cervantes (junto al colegio del mismo nombre) duermen más tranquilos desde el pasado domingo. Ese día fue detenido por la Guardia Civil el presunto autor de una serie de robos que se venían produciendo en sus casas desde el pasado mes de diciembre.
Según una nota hecha pública por la Guardia Civil, el detenido habría cometido cinco robos, aunque uno de los vecinos consultados por el Periódico Santa Pola cree que son muchos más. “Hace casi un mes que sospechábamos de uno de nuestros vecinos, el viernes lo vimos saltar por arriba de una de las casas y ya dimos aviso a la Guardia Civil”, comenta este ciudadano.
Según denuncia este testigo, “tenía una forma muy fina de actuar ya que si, por ejemplo, te robaba un anillo, abría la caja y la dejaba en su sitio y si tenías dinero no te lo quitaba todo, por ejemplo, si tenías 300 euros se llevaba 150, siempre te dejaba siempre algo”.
El detenido, que ya ha ingresado en la prisión de Fontcalent de manera preventiva según decretó el juzgado correspondiente es un ciudadano de origen venezolano de 27 años de edad que se instaló en la urbanización Cervantes hace unos dos meses, fecha en la que según se ha sabido ahora pudieron comenzar los robos. Así, la Guardia Civil ha podido recuperar alguna de las piezas de oro robadas en uno de los establecimientos de compra-venta de oro de la ciudad. Según ha podido saber el Periódico Santa Pola había llevado hasta 130 artículos desde el 31 de diciembre y solo se han podido recuperar apenas 20.
No obstante, la Guardia Civil indica en su nota que los cinco robos que se le imputan fueron cometidos entre el 7 de enero y el 3 de febrero de este año. “Muchos vecinos ni se habían dado cuenta de que les habían robado y ha sido después de que nosotros denunciásemos y les avisáramos uno a uno cuando han estado más alerta”, añade este vecino. Los ciudadanos no confían ya en recuperar sus joyas, pero al menos la tranquilidad ha vuelto a sus casas.









