Intenso e implicado con los derechos de los animales fue el fin de semana pasado al detectarse la presencia de una cría de cerdo vietnamita (según apuntan todos los datos) en la Sierra de Santa Pola. José Francisco Maciá, responsables del Proyecto Cuatro Patas, relató al medio cómo a través de las redes sociales (concretamente a través de la página de Facebook de “Eres de Santa Pola si…) y tras la publicación de la localización de cerdito enfermo, se pudo conseguir la implicación de varias personas para intentar tanto salvarle la vida como encontrar a su madre y al resto de la camada.
Siete voluntarios
“Aproximadamente”, declaraba Maciá, “se nos unieron siete voluntarios. Eso fue el sábado por la mañana, teniendo claro que, por la tarde, íbamos a ir a buscarlo”. Mientras tanto, desde el Proyecto Cuatro Patas se intentó contactar con el Centro de Recuperación de Fauna “pero éstos nos confirmaron que no recogía cerdos; el Albergue no contestaba, y el sábado tarde no había veterinarios disponibles en toda la zona. Hasta pregunté por Facebook por si alguien conocía alguno, pero imposible”.
Mientras tanto, uno de los voluntarios, que tenía localizado al animal, informaba de que éste se encontraba en muy mal estado, “tanto que si no íbamos el domingo, se moría. De hecho, la misma mañana del domingo le llevamos agua y comida e, incluso, un voluntario se ofreció a acogerlo en su casa para, a primera hora del lunes, llevarlo al veterinario”. Lamentablemente y pese a los esfuerzos realizados, “a las cinco de la tarde del domingo, estaba muerto”.
José Francisco Maciá quiere dar las gracias a toda la gente que se ha implicado y apuntaba que “todo indica a que es parte de una camada, por lo que queda localizar tanto a su madre como a sus hermanos, porque esta especie no está adaptada a las condiciones climáticas de la zona y su vida peligra”. A lo largo de esta semana, han realizado distintas batidas, pero sin ningún resultado.
Abandono
Publicaciones de meses atrás denunciaban el abandono de cerdos vietnamitas en la provincia. “Un hecho lamentable que se ha disparado, porque la gente los compra pensando que son mascotas pero, cuando son grandes… a la calle”.
Lo que más lamenta de todo este suceso es la ausencia de respaldo por parte de las instituciones públicas, “ni tan siquiera se presentó el Seprona, pero sí una pareja de la Guardia Civil, que tampoco ofreció mucha información”.









