Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización dedicada a la trata de seres humanos para su explotación sexual. En la operación han sido arrestadas seis personas, naturales de Rumanía, Ucrania y España, y se han practicado tres registros en prostíbulos de Cartagena y Santa Pola (Alicante). Captaban a sus mujeres en sus países de origen para explotarlas en nuestro país en condiciones de semi exclavitud. Eran obligadas a residir en el garaje de una vivienda y a vender droga a sus clientes.
Las investigaciones sobre este grupo comenzaron hace dos meses, cuando los agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Murcia constataron que varias mujeres estaban siendo explotadas sexualmente en un piso ubicado en Cartagena. Las pesquisas que se llevaron a cabo sobre los responsables de estos hechos, permitieron saber que formaban parte de un grupo organizado que dirigía además un segundo piso de las mismas características en la misma ciudad y un tercero en Santa Pola. Además, se pudo saber que las actividades de los miembros de la organización iban más allá de la mera explotación sexual de las mujeres que trabajaban en los prostíbulos, dado que también eran los que se ocupaban de captar a las jóvenes en sus países de origen y de organizar su llegada a España.
Durante la operación se ha comprobado que la vida de las mujeres captadas por la organización transcurría en condiciones cercanas a la esclavitud, con unas normas muy estrictas que incluían la obligación de pernoctar en el garaje de un chalet de la organización donde habían habilitado un espacio al efecto provisto de literas. También eran obligadas a ofrecer y vender sustancias estupefacientes a sus clientes, que contactaban con ellas a través de anuncios de contactos en prensa e Internet. Dentro de los pisos, todas sus actividades eran controladas mediante cámaras conectadas a un circuito de vídeo vigilancia al que se accedía desde el domicilio del cabecilla de la Organización.
Se han registrado los tres domicilios utilizados como prostíbulos y el domicilio de los dos máximos responsables de la organización. En estos lugares se han intervenido 700 euros en efectivo, un arma larga del calibre 22, pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes, 10 ordenadores portátiles, 5 cámaras de video vigilancia y una cámara de vídeo.









