José Andreu y Raquel Gandolfo habían planificado como “el día más feliz de su vida” el pasado domingo 6 de junio. Pero la felicidad no pudo ser completa. Ese día se casaron en una ceremonia civil en el Baluarte del Duque y también iban a bautizar a su hija Daniela, de cuatro meses. “Habíamos acudido a los cursillos de preparación e incluso la catequista que los daba nos dijo que no había ningún problema”, señala José Andreu. Pero el viernes 4 la madre del novio fue a hablar con el párroco de Santa Pola, José Navarro y éste le comunicó que ese día no iba a bautizar a la niña.
El Periódico Santa Pola se ha puesto en contacto con José Navarro, que ha dado su versión de los hechos. Asegura que ofreció a la familia bautizar a la niña cualquier otro día, incluso el día anterior. “Hay que tener en cuenta que no todo vale, no hay que mezclar todo, por coherencia no bauticé a la niña ese día, no hay otra razón, ya que la falta de coherencia provoca confusión”, indica el párroco. Así, José Navarro asegura que este criterio es el seguido por la Iglesia en todas sus parroquias, no sólo en Santa Pola.
Los padres argumentan que el sábado 5 un matrimonio amigo suyo hizo lo que ellos pretendían hacer al día siguiente y se les permitió. De hecho, se casaron en el Baluarte y bautizaron a su hija a continuación. Creen que la única diferencia es que, en su caso, la novia iba a ir vestida de blanco y los otros novios “iban bien vestidos, pero más discretos”. “Ellos nos engañaron, y ante el engaño te sientes mal, pero nada se puede hacer”, señala el Párroco. De hecho, dice que les preguntó si habían celebrado una boda civil ese mismo día y le llegaron a decir que llevaban ya casados siete meses. Además, Navarro añade que “yo respeto la opción que cada uno elija para casarse y no soy quién para juzgarla, pero hay que tener en cuenta que los hechos que uno hace tienen unas consecuencias”.
La familia del novio señala que había elegido celebrar las dos ceremonias ese día porque muchos familiares residen fuera de Santa Pola y era un contrasentido convocarles en dos días distintos.
Con todo, Daniela sigue sin bautizar y sus padres aseguran que sí que quieren acristianarla, pero que “buscaremos una parroquia fuera de Santa Pola, porque aquí nos han decepcionado con esta doble moral”.









