Un panorama habitual en las playas santapoleras desde principios de agosto es ver la bandera amarilla de peligro junto a la de medusas. Según los responsables de Cruz Roja se están atendiendo a unos 400 bañistas diarios por picaduras de esta especie. “Los consejos básicos son no rascar ni frotar la zona afectada, no lavarla con agua dulce, sino con agua del mar y acudir al puesto de Cruz Roja”, indica el coordinador de Playas de la entidad, Carlos Puig. Cruz Roja incluso ha tenido que abastecerse con más pomada antiestamínica, que es la que aplica a los afectados cuando acuden a curarse. También es bueno para aliviar la zona aplicar frío. Las playas en las que se registran más picaduras son las de Levante y las calas de Santiago Bernabéu. El viento de Levante predominante y las elevadas temperaturas del agua hacen que las medusas se acerquen más a la costa y en estas playas, al tener espigones, no vuelven a salir. Cruz Roja pide precaución, especialmente cuando se trata de niños pequeños y recuerda a los bañistas que deben hacer caso de las advertencias de peligro indicadas en las banderas. No obstante, no hay motivos para la alarma ya que la especie de medusa que hay en nuestras playas es la habitual en el Mediterráneo, que no causa lesiones graves.









